¿Te gustaría que alguno de ellos estuviera en tu árbol genealógico?
¿Qué sucede con esos papás de película que no son ni héroes ni villanos, sino solo… humanos? No gritan ni arruinan vidas, pero tampoco ofrecen apoyo emocional, consejos memorables o siquiera una tarde divertida. En el mundo actual, a estas cualidades se les llama beige flags: señales de que alguien es genérico o un poco extraño, sin ser necesariamente malo. Si aplicamos este concepto al cine, encontramos personajes que cumplen con lo básico, pero también tienen algunos elementos raros. A continuación, conoce a los papás más beige flag del cine.
Tabla de contenidos
Andy Goodrich – El padre del año
Andy es el dueño de una galería de arte, un hombre adulto que tiene dos hijos pequeños de su matrimonio actual, además de una hija mayor de una relación anterior. Sin embargo, no ha sido muy comprometido. Cuando su esposa ingresa en rehabilitación, Andy se queda solo a cargo de sus gemelos de nueve años. Esta situación lo desborda y lo obliga a pedir ayuda a su hija mayor, Grace.
La clave aquí es lo que Grace le dice: que sus hijos pequeños “tienen una versión de ti que yo nunca disfruté” o que él está siendo el “padre del año de repente”, algo que ella nunca vio. Esto nos muestra que Andy no fue un padre malo, sino más bien indiferente, ausente o centrado en sí mismo. Su paternidad no era un desastre catastrófico, pero tampoco era admirable ni dedicada. Solo cuando la crisis lo obliga a cambiar, él se esfuerza por ser el padre que sus hijos y, especialmente, su hija mayor, jamás tuvieron.
Charlie Swan – Crepúsculo
Charlie es un hombre que ama a su hija, pero lo demuestra de una manera muy pasiva: le da a Bella todo el espacio del mundo y se mantiene fuera de sus asuntos. Esto no es necesariamente una “red flag” porque no la está maltratando; de hecho, sin embargo, se vuelve una “beige flag” porque no se entera de absolutamente nada. Su método de crianza se reduce a proveer un techo, comida (generalmente huevos fritos, que es casi lo único que sabe cocinar) y un auto, pero no una conexión emocional muy profunda.
Marlín – Buscando a Nemo
La “beige flag” de Marlín es su amor es tan grande , el cual se convierte en una carga de miedo y control para su hijo Nemo. Después de la tragedia que sufrió, Marlín se vuelve tan temeroso del océano y de la vida, que no le permite a Nemo ser un niño o tomar decisiones. Esto no es maltrato, es más bien un rasgo de personalidad que asfixia. Su sobreprotección es tan extrema que le quita a Nemo la posibilidad de tener la independencia normal para su edad. Su aventura se convierte en un viaje donde él no solo busca a su hijo, sino que aprende a soltar y a confiar en él, transformando esa paternidad insegura en algo más saludable
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Mufasa – El rey león
Mufasa se define por dos cosas: su majestuosidad y el “Ciclo de la Vida”. Su “beige flag” no es que sea un mal padre (claramente ama a Simba), sino que su paternidad está más orientada al deber. Sus enseñanzas clave a Simba son sobre el linaje, la responsabilidad de ser rey y el equilibrio de la naturaleza. Aunque son mensajes importantes, se sienten más como una clase de historia y política que como una conversación íntima de padre e hijo. Nunca lo vemos enseñarle a Simba a cazar un ratón o a simplemente jugar sin que esté de por medio el peso del trono.
Homero Simpson: Los Simpson: La película
Homero es un padre funcionalmente ausente por ineptitud. Es Es inconsistente e inmaduro, actuando más como un niño grande que busca su propio placer. Por ejemplo, en la película, la catástrofe que amenaza a Springfield comienza porque él actúa de forma totalmente negligente.
Esto no fue planeado, sino el resultado de su personalidad caótica y egocéntrica que lo hace un padre poco confiable y olvidable en el día a día. Sus hijos, especialmente Bart, no tienen en Homero una figura de apoyo estable; en cambio, él los presiona, los humilla o los ignora cuando necesita concentrarse en sus propios deseos.
Goofy – Goofy: La película
Goofy es un padre soltero bonachón que quiere a Max, pero no entiende en absoluto quién es su hijo de 14 años. Su mayor preocupación, impulsada por un malentendido con el director de la escuela y su amigo Pete, es que Max se convierta en un delincuente juvenil. Para “solucionarlo”, impone un largo viaje en coche para ir a pescar, sin considerar los intereses o planes de Max. El problema de este padre no es la maldad, sino su torpeza emocional. No hace las cosas para castigar a Max, sino porque maneja una paternidad anticuada.
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Darth Vader – Franquicia Star Wars
Su principal beige flag es que fue un padre completamente ausente por elección. Al final, su redención y el famoso momento de “Yo soy tu padre” no vinieron de un amor paternal, sino por el deseo de que Luke se uniera a él para dominar la galaxia. Esto lo convierte en un padre beige por ser poco sentimental, tardío, y peculiar en su conexión familiar. Otro aspecto que lo marca así es la ausencia que tuvo ante su hijo, donde no se molestó en preguntar por su existencia ni se preocupó por su bienestar. Simplemente estaba demasiado ocupado con sus cosas de Sith y planes malévolos.
Chris Gardner – En busca de la felicidad
Evidentemente, no se trata de un hombre malo, sino de alguien marcado por una obsesión profesional que lo lleva a una profunda crisis económica. Su dedicación casi ciega lo sumerge a él y a su familia en la bancarrota. En pocas palabras, se trata de un hombre que, por perseguir un sueño, pone a su familia en un riesgo extremo. A pesar de estar en la indigencia, Chris nunca abandona a su hijo, le proporciona apoyo emocional y, de forma conmovedora, convierte las amanezas en un juego para proteger a su hijo. Si bien, él puso a su hijo en tal situación, también lucha y se esfuerza para ser un ejemplo.
Lenny – Son como niños
Interpretado por Adam Sandler, este hombre manifiesta su beige flag en el hecho de que sus hijos, Greg y Keithie, están completamente consentidos y acostumbrados a lujos y comodidades, lo que los hace ajenos a la vida normal. No es alguien cruel o ausente, pero ha comprado la paz y ha permitido que el dinero reemplace una crianza con valores y límites. La trama de la película, al llevar a Lenny y su familia a una cabaña al campo, expone a la perfección sus beige flags: se ve obligado para desconectar a sus hijos de los privilegios y a enseñarles a disfrutar de cosas básicas.
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