La pareja enfrentó una gran cantidad de amenazas sobrenaturales. Atrévete a descubrirlas.
¡Te presentamos los más famosos y aterradores casos de los Warren! Lorraine y Ed, la pareja de demonólogos y cazafantasmas que conocemos por la franquicia de El conjuro, se enfrentó durante su vida y carrera a muchísimas amenazas paranormales. Sus expedientes, repletos de espíritus, posesiones y casas embrujadas, no sólo les valieron una reputación legendaria, sino que también inspiraron algunas de las películas de horror más escalofriantes de la actualidad.
Acompáñanos a conocer sus trabajos más tenebrosos, a continuación.
Tabla de contenidos
Annabelle, la muñeca poseída
Uno de los casos más tenebrosos de los Warren es este ocurrido en 1968, que dejó al mundo helado. Todo comenzó cuando dos jóvenes estudiantes de enfermería, Donna y Angie, aseguraron que su muñeca Raggedy Ann mostraba signos de estar poseída. Según ellas, Annabelle cambiaba de lugar cada cierto tiempo, dejaba notas inquietantes escritas en pedazos de papel y hasta desató episodios de agresión en su casa.
Tras analizar el caso, los Warren concluyeron que la muñeca no estaba habitada por el espíritu de una persona fallecida, sino que servía como medio para una entidad demoníaca, cuyo propósito era apoderarse de las chicas.
Ahora, Annabelle se encuentra resguardada tras una vitrina en el museo de lo oculto, propiedad de Ed y Lorraine. Annabelle se ha convertido en un sello de la franquicia de El conjuro.
Bill Ramsey, el hombre lobo de Southend
La investigación de este acontecimiento data de finales de la década de los 80, y los Warren lo publicaron en su libro de 1991 titulado Werewolf: A True Story of Demonic Possession. Ahí, cuentan que Bill, oriundo de Southend, Inglaterra, afirmaba sufrir de “licantropía demoniaca”. Ramsey se comportaba de manera violenta y, cual animal, mordía y atacaba personas con gran fuerza. ¿Lo extraño? Esto sólo ocurría durante las noches de luna llena.
En 1989, los Warren determinaron que el sujeto, en efecto, estaba poseído por un demonio con características de lobo, así que organizaron un exorcismo que quedó documentado. Este caso no ha sido adaptado al cine.
El horror de Amityville
Se trata de uno de los sucesos de casa embrujada más famosos en el mundo, y los Warren fueron de los varios investigadores paranormales que se involucraron en los sucesos. Todo comenzó cuando, en 1974, el criminal en masa Ronald DeFeo, Jr. les quitó la vida a seis integrantes de su familia, quienes vivían con él en su casa en el suburbio de Amityville, en Long Island, Nueva York.
Un año después, en 1975, Kathy y George Lutz se mudaron a la casa con sus tres hijos y su perro. Su estancia ahí sólo duró 28 días, pues los Lutz afirmaron que la casa estaba plagada de fenómenos sobrenaturales, incluyendo ruidos, olores, voces demoníacas y otras presencias. Ed y Lorraine comenzaron su investigación en 1976, y aunque en varias ocasiones se ha dicho que todo era una farsa, Lorraine mantuvo hasta antes de su muerte que se trataba de un asunto real. Se han lanzado muchas cintas basadas en el caso, pero la versión basada en la investigación de los Warren se retrató en el prólogo de El conjuro 2 (2016).
El espíritu de Enfield
Uno de los eventos más traumáticos en los que estuvo involucrada la pareja de demonólogos tuvo lugar entre 1977 y 1979 en Enfield, Inglaterra, donde la familia Hodgson afirmaba que su casa estaba siendo aterrorizada por un espíritu maligno. Según los Hodgson, había muebles que se movían solos, objetos que levitaban, golpes inexplicables y, lo más notable, la supuesta posesión de la joven Janet Hodgson, quien hablaba con una voz gutural y masculina atribuida a un ente del más allá.
Este caso fungió como inspiración para El conjuro 2 (2016). Lo que se sabe es que, si bien los Warren sí visitaron la casa en algunos momentos, no tuvieron mucha interacción con las presuntas víctimas, y su papel más bien consistió en asesorar para la publicación de libros y otros materiales.
La familia Perron
Sin duda, este es el más famoso de los casos de los Warren. Comenzó en 1971, cuando los Perron se mudaron a una granja en Harrisville, Rhode Island. Una vez instalados, les empezaron a ocurrir cosas sobrenaturales aterradoras. Supuestamente, la vivienda estaba poseída por el espíritu de una bruja de nombre Bathsheba Sherman, quien había vivido ahí en el siglo XIX.
Los Warren documentaron una intensa actividad fantasmal, como apariciones, olores extraños y agresiones físicas a integrantes de la familia, en particular a la madre, Carolyn Perron. La investigación fue la base para la primera película de El conjuro (2013).
El crimen y juicio demoniaco de Arne Johnson, ¿obra del diablo?
En 1981, Arne Cheyenne Johnson enfrentó una acusación por quitarle la vida a alguien en Brookfield, Connecticut. En un giro poco común, su defensa —apoyada por Ed y Lorraine Warren— argumentó que el crimen fue cometido bajo posesión demoníaca, mencionando que un espíritu maligno había pasado de un niño a Johnson, tomando control de sus acciones en el momento del ataque.
Aunque el tribunal no aceptó la posesión demoníaca como defensa legal, este caso fue el primero en la historia judicial de Estados Unidos en usar una excusa sobrenatural en un juicio por un acto violento de este tipo. El caso se dramatizó en El conjuro 3: El diablo me obligó a hacerlo (2021).
¿Cuál será el próximo caso de los Warren? Descúbrelo cuando El conjuro 4: Últimos ritos llegue a salas de Cinépolis en septiembre de 2025.
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