En esta cinta, Edgar Wright vuelve a dirigir acción, ¡con un toque futurista de Stephen King!
¡Te presentamos nuestra reseña de El sobreviviente! La nueva película protagonizada por Glen Powell , y viene con una mezcla de elementos que no te puedes perder.
Hablar de historias escritas por Stephen King es adentrarse en un universo tan rico como imaginativo, en el que los peores miedos de las personas cobran vida acompañados de muchísima oscuridad, sí, pero también –¿Por qué no decirlo?– de cierto cinismo y desfachatez. Una de las mejores pruebas de esta mezcla de tonos se encuentra en su novela sci-fi The Running Man, o El sobreviviente. Afortunadamente, la nueva adaptación al cine de este relato traslada perfectamente esta característica a la gran pantalla, y eso se debe al trabajo de su director, Edgar Wright.
Desde que comenzó su carrera como cineasta, el británico ha demostrado que, al hacer películas, lo importante es romper las reglas. Ya sea en comedias o en dramas, sus personajes siempre se encuentran en situaciones extrañas que, en un punto determinado, se salen de control. Esta cinta es la confirmación de que ese estilo sigue siendo su fuerte, y aquí lo lleva a niveles de intensidad nunca vistos.
Se narra la historia de Ben Richards (Glen Powell), un padre de familia que, en un Estados Unidos futurista y totalitario, acaba de perder su empleo, pero su hija está enferma, así que se inscribe en un concurso televisivo en el que cierto número de seleccionados deben enfrentarse a “cazadores” que les persiguen alrededor de varias locaciones. Si los concursantes se esconden apropiadamente, obtienen una recompensa. Pero siempre, siempre deben estar en movimiento.
Tabla de contenidos
Por todo lo alto
Si hay algo que esta película hace a la perfección es entregar un tipo de cine de acción que ya casi no se veía desde las décadas de los 70 y 80, aquellas en las que había un alto compromiso con la seriedad, pero la sátira también se hacía presente. Lo que sucede es que, desde el guion, la historia de Ben se configura para dar cabida a elementos que destaquen su humanidad, y que dejen claro que la propuesta seguirá la línea de otras cintas de Wright: sí, estamos ante un filme con ligeros tintes de protesta a la corrupción de algunos medios masivos, pero es también la exploración de la vida de alguien que está dispuesto a demostrar que tiene mucho por ofrecer. Astucia, habilidad para dominar el peligro y mucho corazón.
Esto siempre sale a relucir en los mejores momentos del conjunto, pero lo más interesante es que viene acompañado de otro elemento excepcional, que es el diseño de producción.
Al tratarse de una película que se desarrolla prácticamente como si estuviéramos en un set de reality gigantesco durante la mayoría del metraje, todo está fuera de proporción: las luces, los gráficos, la música. Es una fiesta… hasta que deja de serlo, por cuestiones que le ocurren al estelar. Justo por eso merece ser vista en una gran pantalla. Claro, también las escenas ambientadas en exteriores tienen su encanto, con sombríos tintes distópicos que le dan a la persecución mucha más potencia.
Excelencia: lo esencial para mantenernos al filo del asiento
Lo cierto es que esta oda a la acción de gladiadores consumidos por la inevitabilidad de los medios masivos no sería posible sin dos actuaciones clave, que son las de Powell y Colman Domingo.
Primero, el protagonista, quien no tarda en ponerse en sintonía con la intención del director. O sea, pese a toda la parafernalia y de la intensidad que el rol le demanda, canaliza sin mucho esfuerzo la energía de héroes o antihéroes de antaño, como Sylvester Stallone o Harrison Ford. Vamos, hombres comunes, de ojos adormilados, pero que despiertan a la bestia que tienen adentro cuando la situación lo demanda.
Por otro lado, está Domingo, quien le da vida a Bobby T., el maestro de ceremonias del show transmitido por la FreeVee. Presenciar desde la sala oscura su teatralidad, que de inmediato deja claro que se está divirtiendo muchísimo, es todo un deleite.
Explosividad con propósito
Con esto, El sobreviviente se convierte en una rareza. Una cinta que nunca oculta lo que quiere: ser la nueva odisea camp de una generación entera. Oda a la acción del celuloide que se disfruta un fin de semana por la noche. Pero tampoco deja de lado una advertencia: con la información, sobre todo la que se da de manera digital, se pueden hacer muchas cosas. Hay que darnos cuenta de cómo queremos usar ese poder.
…
Descarga la app de Cinépolis y consulta la cartelera, horarios, estrenos, preventas y promociones que tenemos para ti.


