Ser parte de Star Wars no siempre fue sinónimo de grandes momentos.
Tras el éxito de la trilogía original, Lucasfilm dio inicio a tres precuelas de la exitosa franquicia Star Wars. Si bien, la recepción de estas no fue tan positiva como la de las películas originales, muchos fans quedaron satisfechos con lo contado por George Lucas. En 1999, el Episodio I – La amenaza fantasma llegó como una bocanada de aire fresco, pero también introdujo un personaje que fue odiado por muchos fans: Jar Jar Binks. Aunque su creación representó un gran avance para los efectos visuales, lo cierto es que apara Ahmed Best, el actor encargado de prestarle su voz y movimientos, Jar Jar Binks fue casi una maldición.
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“Les mostraré lo que me hicieron”
Fue dentro de la serie Light & Magic, dedicada a revelar los secretos de la compañía Indistrual Light & Magic (experta en efectos visuales), que Best relató su experiencia. En la sección dedicada a la creación de Jar Jar Binks no sólo se mencionaron los retos y satisfacciones de su creación, sino de todo lo que, sin saber, pasó alrededor. Desde que La amenaza fantasma llegó a los cines, críticos y espectadores hicieron notar su repulsión al personaje.
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Durante aquellos tiempos, George Lucas hizo caso omiso a la negatividad. En su mente, la situación era similar a cuando la gente veía a C3PO como alguien molesto. No veía algo especial en el rechazo a Jar Jar Binks, pero quien sí lo sufría era Ahmed Best. Aun cuando su rostro no era reconocible, sus movimientos y voz sí lo eran. La situación se complicó cuando las entrevistas de la prensa se enfocaron en otros aspectos lejos de su actuación. Además, los fans crearon sitios para generar odio en torno a su trabajo.
Las críticas escalaron muy rápido. Una noche, el actor terminó en el famoso Puente de Brooklyn dispuesto a terminar con su vida.
“Pensé que era mi culpa. Tenía 26 años. Lo que debería haber sido el comienzo de algo maravilloso, se sintió como el final. Me recuerdo afuera del puente, apoyado en uno de los grandes pilares. Pensaba: ‘Les mostraré a todos lo que me hicieron. Haré que todos sientan lo que me hicieron’”.
¿Qué lección aprendió Ahmed Best tras Jar Jar Binks?
Ahmed Best recordó apoyarse en el puente y estar listo para “irse”. Lo único que buscaba era liberarse de las conversaciones, y también de la gente. De repente, una ráfaga de viento lo golpeó y aterrizó sus pensamientos.
“Perdí el equilibrio y me aferré a un lado del puente. Entonces comencé a reír, y me dije: ‘¿Qué estás haciendo? ¿QUÉ ESTÁS HACIENDO?’ Me sentí feliz de que tuviera miedo, significaba que tenía ganas de vivir. La lección que aprendimos todos los que hacemos personajes CGI es hablar del actor. Antes se hablaba sólo del personaje, como si los actores no existieran”.
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Durante su paso por las películas, muchos fans sintieron que el humor físico y los momentos de humor de Jar Jar Binks eran excesivas y no encajaban con el tono más serio y épico que esperaban de Star Wars. Sus movimientos torpes, su forma de hablar peculiar y sus constantes accidentes se consideraron infantiles y molestos, en lugar de divertidos.
Por otra parte, algunas críticas puntaron a que Jar Jar Binks presentaba estereotipos raciales negativos, especialmente en relación con su acento y manierismos, que algunos interpretaron como una caricatura de personas de raza negra o caribeña. Debido a la reacción negativa, el papel de Jar Jar Binks se redujo considerablemente en las películas posteriores de la trilogía de precuelas (El ataque de los clones y La venganza de los Sith).
Afortunadamente, Jar Jar Binks se convirtió en uno de los personajes favoritos para el público infantil de aquellos tiempos. En la actualidad, Ahmed Best es muy celebrado en convenciones de Star Wars y otros eventos similares.
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