Aunque su vida era la moda, este talentoso hombre tampoco fue ajeno al séptimo arte.
El mundo de la moda contemporánea no podría escribirse sin el nombre de Giorgio Armani. El multimillonario diseñador italiano, considerado uno de los más elegantes en su rubro, perdió la vida este jueves a los 91 años. La noticia fue confirmada por su casa de moda, cuyo comunicado indicó lo siguiente:
“Con profundo pesar, el Grupo Armani anuncia el fallecimiento de su creador, fundador e incansable impulsor. Falleció en paz, rodeado de sus seres queridos. Incansable, trabajó hasta el final de sus días, dedicándose a la empresa, a sus colecciones y a los diversos y siempre cambiantes proyectos, tanto existentes como en desarrollo”.
Como un gesto de despedida, sus empleados y familiares destacaron sentirse parte de una misma comunidad. Afirman que la partida de Armani deja un gran vacío no sólo por el talento que se lleva con él, sino también por la visión, pasión y dedicación que extrañarán.
“Pero es precisamente con su espíritu que nosotros, los empleados y los familiares que siempre hemos trabajado junto al Sr. Armani, nos comprometemos a proteger lo que él construyó y a llevar su empresa adelante en su memoria, con respeto, responsabilidad y amor”, añadieron.
De la medicina a la moda
En los últimos meses, Armani se ausentó de la Semana de la Moda en Milán. Esto sorprendió a los conocedores de la industria, quienes luego confirmaron que el creativo se encontraba en recuperación por una enfermedad que no dieron a conocer. Su mejora parecía un hecho, pues había planes de un evento para festejar los 50 años de su emblemática casa de moda.
Nacido en 1934 en Piacenza, Italia, Giorgio Armani vivió una dura infancia marcada por la Segunda Guerra Mundial. Estudió medicina por un par de años antes de dejar la carrera. Luego se interesó por la fotografía y trabajó en una tienda departamental, donde se encargaba de los escaparates y compraba ropa. Esta experiencia fue crucial, ya que le permitió entender lo que la gente quería y, sobre todo, necesitaba. A inicios de los años 60, empezó a trabajar como diseñador para Nino Cerruti, donde sus ideas empezaron a tomar forma, y su estilo, a definirse.
En 1975, Armani, junto a su socio Sergio Galeotti, fundó su propia compañía, Giorgio Armani S.p.A. Su enfoque era claro: revolucionar la sastrería masculina. En una época en que los trajes eran rígidos y estructurados, Armani propuso un nuevo camino. Quitó los rellenos y los forros, suavizó las hombreras y utilizó otro tipo de telas. Su visión era la de un traje que no solo se viera bien, sino que también fuera cómodo y funcional. Esta estética, que combinaba elegancia y practicidad, fue un éxito inmediato. Después de triunfar con la ropa de hombre, Giorgio Armani lanzó una línea de ropa para mujer con la misma filosofía de cortes fluidos y sencillos.
Giorgio Armani, un verdadero amante del cine
Armani siempre tuvo una fuerte conexión con el cine. No solo le gustaba de forma personal, sino que vio en él una plataforma poderosa para mostrar su ropa. El momento clave que lo lanzó al estrellato mundial fue en 1980 con la película American Gigolo, protagonizada por Richard Gere. El guardarropa de Gere, compuesto enteramente por trajes de Armani, se convirtió en un personaje más de la cinta.
“Como todos los niños, tuve innumerables sueños. Los míos, en particular, se inspiraron en Hollywood y en las películas que veía en el cine con mi familia. Me permití fantasear en esos momentos casi sagrados, y esas imágenes abrieron mi mente, brindándome las ideas e inspiraciones que aún forman parte de mí. American Gigolo marcó un hito crucial en mi trabajo, y desde entonces he vuelto a verla varias veces a lo largo de los años. En la película, la ropa de mi colección fue una elección de estilo del director Paul Schrader; ese estilo, esa forma de vestir, se convertiría en una especie de coprotagonista, junto a Richard Gere”, reveló el propio Armani a Grazia Magazine.
A partir de ahí, su colaboración con Hollywood se volvió constante. Diseñó algunos vestuarios para más de 100 películas, incluyendo clásicos como Los intocables, Gattaca, Batman: El Caballero de la Noche y El lobo de Wall Street. Su trabajo en el cine no se limitó a crear ropa, sino a construir personajes a través de ella.
- Te puede interesar: Los 10 mejores vestuarios de película
Giorgio Armani murió siendo considerado como uno de los diseñadores más influyentes de la historia por varias razones. La principal es que cambió para siempre la forma de vestir. Su trabajo se basó en la idea de que la elegancia no debe ser sacrificada por la comodidad, y viceversa. Gracias a su estilo, que es una mezcla de sencillez, sofisticación y funcionalidad, se mantuvo vigente durante décadas. En lugar de seguir las tendencias, Armani creó su propio camino y un universo distinguido por la habilidad para crear ropa segura, poderosa, y siempre cómoda.
Descanse en paz.
Descarga la app de Cinépolis y consulta la cartelera, horarios, estrenos, preventas y promociones que tenemos para ti.


