Henry Cavill, Eiza González y Jake Gyllenhaal protagonizan un rescate lleno de traiciones y giros
¡Te explicamos el final de En la zona gris! La nueva película de Guy Ritchie ya está en cartelera y, aunque es algo conocido que sus películas siempre están repletas de tramas de acción intrincadas, esta nueva entrega lleva ese elemento a otro nivel, armando un juego de caos y crimen con trampas, tratos hechos por debajo del agua, incógnitas y muchas, muchas explosiones.
Se trata de una de sus películas con más vueltas de tuerca, así que, a continuación, desmenuzamos todo.
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Tabla de contenidos
Moralidad ambigua
Todo comienza cuando conocemos a la protagonista, Rachel Wild (Eiza González, checa aquí nuestro perfil de la actriz mexicana). Ella es una abogada especializada en recuperar activos y deudas de temidos criminales. Por eso, opera en una “zona gris”. O sea, cuando se puede hacer el trabajo de forma legal, se hace así, pero hay veces en las que esto no es posible, así que recurre a métodos “evasivos”, por así decirlo.
Su objetivo en turno es Manny Salazar (Carlos Bardem), capo que le debe mil millones de dólares a la firma Spencer Goldstein. Las cosas se ponen feas cuando Bobby (Rosamund Pike), ejecutiva de la financiera, contrata a Rachel para hacer el trabajo, pues el último cobrador que mandaron a la isla privada de Salazar terminó sin vida.
Los mejores en el campo
Para la misión, Rachel recluta a sus dos hombres de mayor confianza. Ellos son Sid (Henry Cavill) y Bronco (Jake Gyllenhaal), especialistas en extracciones rescató de una prisión de máxima seguridad hace muchos años, por lo que le juraron lealtad incondicional.
Los tres, junto con un equipo de expertos en tecnología y armas, montan un plan que combina lo legal con lo no tan legal. Por un lado, por medio de juicios, congelan las cuentas de Salazar y le quitan sus yates y pozos petroleros alrededor del mundo, y por otro, el equipo se infiltra en la isla, ubicada en algún lugar de España, todo mediante la implementación de pasadizos, tirolesas y caminos ocultos para andar en motocicleta.
Al principio, parece ser que las negociaciones sí van a rendir frutos y que el escurridizo Salazar sí estará dispuesto a llegar un trato para pagar, aunque pronto nos damos cuenta de que hay un giro, porque no podía ser de otra forma. Es conveniente para la historia.
Control de riesgos
Rachel es capturada por el ejército de Salazar, lo que lleva a Sid, Bronco y el resto del equipo a llevar a cabo una espectacular misión de rescate en la que usan su tremendo arsenal para enfrentar a los secuaces del capo. Las escenas de batalla están llenas de adrenalina, ya que por fin vemos la planeación previa en acción. La extracción de Rachel se logra y Salazar es capturado y enviado a Miami con el objetivo de exponer las prácticas turbias de Spencer Goldstein.
Mucho tiempo después, el dinero está asegurado, pero se revela que nada de lo que pasó tenía que ver solamente con un plan de cobro, y más bien era un plan malévolo de Bobby para quedarse con la fortuna incautada. Rachel descubre esto porque la ejecutiva se niega a pagarle su comisión.
Así, al final de En la zona gris, se nos da a entender que Rachel y los suyos van a tener éxito en su plan de exponer a la firma. Además, la película termina con una llamada que Bobby recibe de su superior. Los créditos comienzan antes de que ella conteste, pero queda claro que quien esté del otro lado de la línea le informa que tendrá consecuencias.
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