Recordamos al gran héroe de acción de México
El cine mexicano está lleno de actores legendarios, pero el nombre de Mario Almada destaca porque ayudó a redefinir la forma en la que el público veía la acción, sobre todo porque, a partir de que empezó a aparecer en películas, los aficionados a la adrenalina ahora tenían, además de una dosis de adrenalina asegurada, un héroe que no se sentía inalcanzable. La justicia nunca tuvo un mejor rostro.
Estas son las mejores películas de Mario Almada.
Tabla de contenidos
- 1 Todo por nada (Dir. Alberto Mariscal, 1968): defendiendo a la familia
- 2 La banda del carro rojo (Dir. Rubén Galindo, 1978): peligro a todas horas
- 3 Pistoleros famosos (Dir. José Loza, 1981): venganza en todo su esplendor
- 4 Siete en la mira (Dir. Pedro Galindo III, 1984): sin descanso
- 5 El extraño hijo del Sheriff (Dir. Fernando Durán Rojas, 1986): alocado híbrido
- 6 Autor
Todo por nada (Dir. Alberto Mariscal, 1968): defendiendo a la familia
En este western indispensable del catálogo nacional, el actor interpreta a Mario, un hombre que, junto a su hermano (Fernando Almada), busca justicia tras el asesinato de su familia. Como su gran debut estelar, el papel adelantó muchas de las características que tendrían sus futuros personajes: hombres comunes que no dudan en hacer justicia por su propia mano cuando la ley no se pone de su lado. Su actuación le valió la Diosa de Plata al actor Revelación del año.
La banda del carro rojo (Dir. Rubén Galindo, 1978): peligro a todas horas
Almada también fue pionero de cintas que trataban el tema del n*rcotráf*co, y aquí da vida a Lino Quintana, un hombre que decide entrar al mundo del contrabando para sacar a su familia de la pobreza. Poco a poco, a Lino, a su hermano Rodrigo y a otros dos amigos les empiezan a llegar obstáculos que ponen en riesgo su vida. Esta es una de las actuaciones más trágicas y complejas del actor, y es recordada por la forma tan atinada en la que explora las áreas grises de la moralidad. Esta es otra de muchísimas cintas en las que volvió a aparecer con su hermano, Fernando.
Pistoleros famosos (Dir. José Loza, 1981): venganza en todo su esplendor
En esta cinta Mario se pone en la piel de Lucio Peña, un pistolero que tiene como objetivo personal vengar la muerte de su hermano (para no perder la costumbre). Así, se une a una banda de maleantes que manejan un imperio criminal de grandes proporciones. Hoy, es considerada como un clásico del cine de acción de México, por la fiereza de Almada, por sus escenas explosivas de gran escala y porque está inspirada en un corrido de Los Cadetes de Linares.
Siete en la mira (Dir. Pedro Galindo III, 1984): sin descanso
Otra de las mejores películas de Mario Almada es esta en la que interpreta a un Sheriff que vive con su hermano en un pueblo tranquilo. Sin embargo, su calma pronto se ve interrumpida por unos pandilleros motociclistas. En esta cinta, Mario lo da todo en su papel, y con carisma y mucha presencia se planta frente a la cámara para convertirse en alguien que no dejará que la maldad amenace el lugar donde vive.
El extraño hijo del Sheriff (Dir. Fernando Durán Rojas, 1986): alocado híbrido
En México, cuando se trata de creatividad, nadie nos gana. Para muestra, el alucinante guion que escribieron Eric del Castillo y Bárbara Gil, que mezcla elementos de horror gótico y western, y en el que Mario interpreta al Dr. Jack Miller, un médico que forma parte de un oscuro secreto. Resulta que un Sheriff atormentado (Del Castillo), lo obliga a separar a sus hijos, unos gemelos siameses que ocultó durante muchos años después de la muerte de la madre. Durante el procedimiento, uno de los hermanos pierde la vida, pero su espíritu regresa para (¡ahí vamos de nuevo!) vengarse de su padre, a quien culpa de su fallecimiento.
¿Cuál de estas te gusta más?
…
Descarga la app de Cinépolis y consulta la cartelera, horarios, estrenos, preventas y promociones que tenemos para ti.


