Ni siquiera el apoyo de un gran magnate evitó que la actriz se metiera en nuevos problemas
Gracias al enorme éxito de La empleada, la carrera de Sydney Sweeney parecía ir por un mejor camino que en los últimos meses. Sin embargo, la promoción de su nueva línea de lencería ha provocado una nueva polémica, y todo por una maniobra que se salió de control. Debido a sus actos, ahora se especula que Sydney Sweeney podría enfrentar cargos legales por vandalismo.
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Todo sea por el negocio
Todo comenzó cuando, durante la madrugada, aparecieron imágenes y videos de la actriz, quien supuestamente se encontraba subida en el icónico letrero de Hollywood en Los Ángeles. En el material se le ve interviniendo la famosa letra “H” para colgar un brasier en nombre de su nueva colaboración de moda. De inmediato, las redes sociales estallaron preguntándose si realmente había cometido un acto de vandalismo en un monumento tan protegido y vigilado.
Muchos la acusaron de ser irrespetuosa con la propiedad pública, pero la realidad es mucho menos dramática: fue un truco publicitario. Sydney no vandalizó el letrero real con pintura permanente; todo fue una producción muy cuidada para promocionar su ya mencionada nueva línea de lencería. Lo hizo para generar impacto visual y que todo el mundo hablara del lanzamiento, usando la rebeldía como estética para llamar la atención de sus posibles clientes.
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Cabe mencionar que, en colaboración con la marca Frankies Bikinios, Sydney lamzó una colección llamada Syd’s Little Game, que incluye no solo trajes de baño, sino también piezas de lencería con un estilo muy femenino, sexy y algo retro. La colección destaca por detalles como encajes, bordados de flores y cortes que resaltan la figura.
Se describe como algo que busca una mezcla entre la tierno y atrevido, algo que caracteriza la imagen pública de la actriz. De hecho, el magnate Jeff Bezos es inversionista en el negocio, por ello se intuye que la jugada publicitaria fue hecha con sumo cuidado y precaución.
¿En problemas?
A pesar de la polémica, todo parecía ir normal. No obstante, TMZ reveló que existía un permiso para filmar la señal de Hollywood, pero no para subirla, tocarla, o mucho menos ponerle un brasier. El medio también consiguió un correo electrónico perteneciente a la Cámara de Comercio de Hollywood, y dirigido a la compañía que trabajo con la protagonista de La empleada
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“Ha llegado a nuestra atención que usted y su equipo filmaron el Letrero de Hollywood anoche para una producción relacionada con Persuasion Pictures. Se le informa que la Cámara de Comercio de Hollywood posee los derechos de propiedad intelectual para el uso de la imagen del Letrero de Hollywood y ni usted ni la productora han solicitado o recibido permiso para utilizar las imágenes capturadas para cualquier uso comercial. Entendemos que recibió un permiso de filmación de FilmLA, cuyo personal me asegura que se le notificó de los requisitos para buscar una licencia de la Cámara antes de su rodaje. Por favor, póngase en contacto conmigo para que podamos discutir esto y trabajar para llegar a un acuerdo sobre el uso propuesto de nuestra propiedad intelectual”.
Por suerte, el equipo de la actriz retiró el brasier poco tiempo después de terminar el breve rodaje. Hasta el momento, ni ella ni su equipo han declarado algo al respecto, y tampoco se sabe si hablaron con la Cámara de Comercio para aclarar lo ocurrido.
Si quieres ver a Sydney Sweeney en la pantalla grande, La empleada continúa disponible en salas de Cinépolis.


