Una prueba de que el montaje correcto puede cambiarlo todo
El cine de terror constantemente busca nuevas maneras de generar angustia, y la perspectiva es una de sus herramientas más potentes. En Good Boy, la aclamada película protagonizada por el perrito Indy, se logra una subversión de las casas encantadas al presentar los eventos desde la perspectiva de dicho can. Algo central en dicha estrategia es el efecto Kuleshov, un término cinematográfico surgido el siglo pasado y que, incluso cuando muchos no lo conocen, es capaz de crear una tensión muy poderosa. A continuación, te contamos qué es el efecto Kuleshov y por qué Good Boy es un gran ejemplo de su uso.
El efecto Kuleshov hace referencia a que el significado de un plano (en una película) no está solo en el plano, sino en la relación que tiene con los objetios que lo rodean. Básicamente, la manera en que el director y el editor unen dos imágenes, una después de la otra, hace que el público cree una nueva idea o emoción que no existía en ninguna de las imágenes por separado. Eso es el efecto Kuleshov, y demuestra que el montaje es el verdadero lenguaje del cine.
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El origen del efecto Kuleshov
Tal concepto nació en la década de 1910 en la Unión Soviética, gracias al cineasta y teórico Lev Kuleshov (de ahí el nombre). Kuleshov estaba experimentando para entender cómo funcionaban las películas. En una de sus pruebas más famosas, tomó un primer plano del actor Iván Mozhujin con una expresión neutra o inexpresiva.
Luego, Kuleshov intercaló esta misma toma del actor con tres planos diferentes:
- Un plato de sopa caliente.
- El cuerpo de una mujer.
- Una niña jugando alegremente.
Al mostrar la secuencia a una audiencia, la gente afirmó que el rostro del actor cambiaba de expresión en cada caso. Opinaron que:
- Al ver la sopa, el actor expresaba hambre o deseo.
- Al ver a la mujer, el actor mostraba dolor o tristeza.
- Al ver a la niña, el actor reflejaba alegría o ternura.
No obstante, la realidad es que siempre se trató de la misma toma. Los espectadores proyectaron la emoción en su rostro, pero basándose en lo que acababan de ver. El efecto Kuleshov se utiliza constantemente en el cine, sobre todo para construir el punto de vista de un personaje y la tensión emocional.
¿Cómo se utiliza?
Por ejemplo, en una película de terror, podemos ver el rostro de un personaje con los ojos muy abiertos, y luego un corte rápido a algo aterrador que está viendo. Aunque el pánico se vea solo en el rostro, el corte a la imagen genera una sensación mucho más fuerte en el público. Si hubieran puesto algo más lindo en la segunda imagen, la misma cara podría interpretarse como sorpresa o ternura.
Como dato curioso, Lev Kuleshov le enseñó a los actores una lección crucial: “No actúes, sólo espera”. Si el actor mantenía una expresión neutra, el editor podía usar esa toma para cualquier emoción, haciéndola más efectiva.
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Good Boy y el efecto Kuleshov
En la ya mencionada película de Ben Leonberg, Indy detecta una presencia siniestra que habita en su nueva casa. Sin embargo, el perrito no es un “actor entrenado”; simplemente se le filmó a lo largo de varios años, y fue el director quien se encargó de construir la atmósfera a su alrededor. La edición, la música, los efectos visuales y, por supuesto, la fotografía, se unieron para crear una película de terror muy querida por la audiencia.
“La gente siempre pregunta: ‘¿Cómo lograste que Indy pareciera asustado?’ Pero la verdad es que no lo logramos. La película te dice que tienes miedo y algo aterrador está sucediendo. Estás proyectando esa emoción en Indy. Para ser aún más específico, el efecto Kuleshov es el truco que hace que el trabajo de Indy funcione”, dijo a IndieWire.
De acuerdo con Leonberg, uno de los retos principales era conseguir la empatía con Indy. Por ello, en el rodaje se priorizó el punto de vista a sólo lo que el perro ve. Puede entrar a una habitación, observar las escaleras o meterse debajo de la cama, pero Indy (por su naturaleza animal) no sabe a qué debe reaccionar.
“Toda esa narrativa y su significado se desarrollan en la mente del público. Ese es el efecto Kuleshov en su forma más fundamental”, afirmó a Variety.
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