Entre rupturas, propuestas fallidas y nuevas oportunidades, estas historias cambiarán tu forma de ver tal etapa
Puede que lo parezca, pero estar soltero no es una tragedia griega. Se trata, en realidad, del momento perfecto para comer palomitas directamente del tazón (sin compartirlas), mejorar como persona, y recordar que tu relación más larga y estable siempre será contigo mismo. Es más, si tu vida fuera una película y actualmente estás soltero, este es el famoso montaje donde aprendes a cocinar, viajas, y te das cuenta de que no necesitas a nadie para ser el héroe de la función. En lugar de esperar a que llegue el co-protagonista ideal, te traemos una selección de películas que te harán ver la soltería con otros ojos.
Tabla de contenidos
Un hombre por semana (2026)
En esta comedia mexicana vemos cómo en lugar de sufrir por su reciente ruptura, la protagonista decide tomar las riendas de su vida social y emocional con un experimento muy divertido. La trama nos quita ese peso de encima de que cada cita tiene que ser “la definitiva”, recordándonos que se vale explorar, conocer gente y, sobre todo, pasarla bien sin compromisos pesados.
A través de sus citas semanales, la película nos muestra que el compromiso más importante es con uno mismo. Ver a una persona independiente, divertida y segura de sí misma navegar por el mundo de las citas modernas en la Ciudad de México nos da esa sensación de que “todo estará bien”.
- Te puede interesar: El “alumno” mexicano de Tarantino: ¿Qué une a Kill Bill y Un hombre por semana?
Cómo ser soltera (2016)
A diferencia de las historias clásicas donde el objetivo final siempre es encontrar al “príncipe azul”, aquí vemos a diferentes personajes explorando qué hacer con su tiempo, su cuerpo y sus metas cuando no hay nadie más en la ecuación.
Con Dakota Johnson y una Rebel Wilson divertidísima, la película te muestra los dos lados de la moneda: desde la fiesta desenfrenada y el caos de las citas modernas, hasta esos momentos de soledad en los que te toca aprender a subir el cierre de tu propio vestido. Es un recordatorio de que estar solo no es lo mismo que estar desamparado, y que aprender a estar bien contigo mismo es una habilidad que todos necesitamos.
Frances Ha (2012)
La protagonista, Frances, está en esa etapa incómoda de los veinte donde sus amigos se mudan con sus parejas, consiguen trabajos serios y parecen “madurar”, mientras ella sigue intentando descifrar cómo pagar la renta y cumplir sus sueños. Frances atraviesa momentos de mucha soledad y rechazo, pero la película no lo cuenta como una tragedia, sino con un humor muy ligero y real.
Te enseña que está bien no tener una relación estable o un camino marcado; que ser un “desastre” por un tiempo es parte de crecer y que tu valor no depende de con quién sales. En esta película, el “final feliz” está muy lejos de una boda o cita perfecta.
Solo un hombre (2009)
La historia sigue a George, un profesor que está pasando por un duelo terrible, pero lo que la hace especial es cómo la cámara se detiene en las cosas que solemos ignorar: una conversación sincera, la luz del sol o un encuentro inesperado. Nos enseña que, incluso en los días más grises, el mundo sigue teniendo momentos de belleza que valen la pena.
Dirigido por Tom Ford, este drama no intenta darte una solución mágica ni decirte que “mañana encontrarás al amor de tu vida”. En lugar de eso, se enfoca en la importancia de la introspección. Ver a George intentar navegar su día a día nos recuerda que estar solo nos obliga a mirarnos al espejo y a redescubrir quiénes somos fuera de una relación.
Thelma & Louise (1991)
Dos amigas están atrapadas: una en un matrimonio aburrido con un hombre que la ignora y la otra en una rutina que no la llena. Cuando deciden escapar un fin de semana, lo que empieza como una vacación se convierte en un viaje de autodescubrimiento donde se dan cuenta de que son mucho más fuertes, capaces y valientes de lo que les habían hecho creer.
De hecho, los hombres en la película suelen ser obstáculos o decepciones, lo cual resalta que la relación más importante de la historia es la amistad y la lealtad entre ellas. Al final demuestra que, a veces, lo mejor es “mandar todo a volar” para encontrarte a ti misma, y que no hay nada más liberador que tomar el volante de tu propio destino,
Cindy la regia (2020)
Para quienes deseen una opción más ligera y mexicana, esta es una que vale la pena. Al principio, vemos a Cindy huyendo de su zona de confort en Monterrey porque no está lista para el matrimonio que todos esperan de ella. Ese “escape” a la Ciudad de Ciudad de México es el pretexto ideal para mostrar que, a veces, estar solo es la única forma de descubrir quién eres realmente.
Cindy llega a una ciudad enorme donde no es nadie y tiene que empezar de cero: buscar trabajo, hacer nuevos amigos y aprender a valerse por sí misma. Ver su evolución es un gran recordatorio de que tu valor no está en el “dedito del anillo”, sino en lo que sabes hacer, y en cómo te levantas de una caída. Al final, la película nos regala un mensaje muy lindo y honesto: está bien no tener todas las respuestas y elegirte a ti antes que a una relación sin rumbo.
- Te puede interesar: 7 comedias mexicanas que en verdad te harán reír
Submarine (2010)
Oliver Tate, es un adolescente que intenta ser un “galán” intelectual y profundo, pero en realidad es tan torpe y despistado como cualquiera de nosotros. Ver sus errores te hace sentir mucho mejor con tu propia vida, pues te recuerda que todos hemos hecho el ridículo por amor.
Oliver está tan obsesionado con controlar lo que otros piensan de él que se olvida de vivir el presente. Al verla, te das cuenta de que la soltería (o incluso una relación que no sale como esperabas) es solo una etapa más para conocerte a ti mismo, con todas tus rarezas y fallos incluidos.
Legalmente rubia (2001)
Este clásico inicia con lo que parece el fin del mundo para la protagonista: una ruptura amorosa totalmente inesperada. Elle Woods cree que su valor depende de recuperar a su novio y hace todo lo posible por encajar en lo que él busca. Sin embargo, lo bonito de la historia es que, mientras intenta impresionar a un hombre, termina descubriendo que es mucho más inteligente, capaz y brillante de lo que ella misma creía.
Elle no necesita encontrar a otro novio para “sanar”; lo que realmente la salva es enfocarse en su carrera, en sus nuevas amistades y en confiar en su propio instinto. Al final, se da cuenta de que el chico que la dejó no le llegaba ni a los talones, y esa es la realización más satisfactoria que cualquiera puede tener después de un truene.
Comer, rezar, amar (2010)
Protagonizada por Julia Roberts, esta dramedy funciona porque no trata sobre encontrar a otra persona para ser feliz, sino sobre reencontrarte a ti mismo cuando sientes que te has desdibujado. La protagonista, Liz, se da cuenta de que tiene todo, pero se siente vacía.
Si algo hace que esta película sea ideal, es el cómo maneja el placer y el autodescubrimiento sin culpas. El viaje de Liz nos demuestra una cosa: estar soltero es el momento ideal para dejar de impresionar a los demás y empezar a consentirnos a nosotros mismos. Sí, un interés amoroso también se hace presente, pero lo importante es ver que Liz ya tiene equilibrio en su vida.
Viviendo con mi ex (2006)
A diferencia de la mayoría de comedias románticas, este título no te vende un cuento de hadas. Es una delicia ver el mensaje de que: “A veces, por más que lo intentes, las cosas simplemente no funcionan”. Hay escenas icónicas con las que seguramente te identificarás, y es que resulta mejor estar solo a vivir con una relación donde te sientes invisible o agotado. Su final también tiene una gran enseñanza, y es que en las rupturas no todo debe ser blanco o negro.
Descarga la app de Cinépolis y consulta la cartelera, horarios, estrenos, preventas y promociones que tenemos para ti.


