Correr, escapar y sobrevivir
En el cine, los escenarios distópicos se han tratado de formas muy diferentes. Los ejemplos van desde películas de desastres, como 2012, a proyectos de zombies, como Soy leyenda, pasando por cintas que imaginan magnos conflictos sociopolíticos, como Civil War.
Pero, curiosamente, existe un selecto grupo de cintas que abordan el apocalipsis desde una perspectiva muy, pero muy específica: la de los concursos de supervivencia.
A continuación, presentamos una selección de las mejores películas de competencias distópicas. Aquellas en las que, un selecto grupo de alguna población debe batirse a muerte en contextos futuristas. Quien quede vivo, ganará. ¿Suena descabellado? En Hollywood no piensan lo mismo, y aquí hay varios ejemplos.
Tabla de contenidos
- 1 Contra todos (Dir. Moritz Mohr, 2024)
- 2 El sobreviviente (Dir. Paul Michael Glaser, 1987)
- 3 Los juegos del hambre (Dir. Gary Ross, 2012)
- 4 La carrera de la muerte (Dir. Paul W.S. Anderson, 2008)
- 5 Gladiadores del futuro (Dir. Norman Jewison, 1975)
- 6 Cube (Dir. Vincenzo Natali, 1997)
- 7 Juego sangriento (Dir. Kinji Fukasaku, 2000)
- 8 Maze Runner: Correr o morir (Dir. Wes Ball, 2014)
- 9 Snowpiercer (Dir. Bong Joon Ho, 2013)
- 10 El sobreviviente (Dir. Edgar Wright, 2025)
- 11 Autor
Contra todos (Dir. Moritz Mohr, 2024)

En esta estilizada cinta de acción sangrienta, conocemos a Boy (Bill Skarsgård), un joven cuya familia es asesinada por la tiránica Hilda Van Der Koy (Famke Janssen). Además, tras un ataque violento, Boy queda sordomudo. Por esos motivos, comenzará una búsqueda de venganza contra la villana, quien, por si fuera poco, dirige un programa que se transmite por televisión y en el que sus víctimas deben evitar ser ejecutadas. El show es conocido con el nombre de El sacrificio. Se trata de un viaje postapocalíptico crudo y satírico, que toma los elementos mejor conocidos de un subgénero clásico y los reconfigura a su antojo.
El sobreviviente (Dir. Paul Michael Glaser, 1987)
No se puede negar que esta es una de las mejores películas sobre competencias distópicas. Basada en una novela de Richard Bachman –o sea, Stephen King, pero con un seudónimo–, esta película fungió como el prototipo para todas aquellas en las que se pone a luchar a un grupo de participantes en una arena futurista. Aquí, Arnold Schwarzenegger interpreta a un policía que, en el 2017 –lejano para la época ochentera–, es acusado de un crimen que no cometió. Por eso, lo trasladan injustamente a un escenario en el que deberá huir y defenderse de un grupo de matones mientras un grupo de sádicos televidentes lo observa a cada paso que da.
Los juegos del hambre (Dir. Gary Ross, 2012)
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Basada en la novela del subgénero Young Adult que fue todo un éxito para la autora Suzanne Collins. Esta película nos presenta a Katniss Everdeen (Jennifer Lawrence) y Peeta Mellark (Josh Hutcherson), dos jóvenes que son elegidos, como representantes de su hogar, el Distrito 12, para competir en una batalla a muerte conocida, precisamente, como “Los juegos del hambre”. Ahí, los adolescentes de cada distrito de Panem –es decir, los Estados Unidos postapocalípticos– son puestos en una arena, abandonados sólo con armas, tras ser seleccionados al azar para que se eliminen entre ellos. Cada año, sólo puede quedar un vencedor. Todo es en castigo por una rebelión que hubo, hace mucho tiempo, contra el Capitolio.
La carrera de la muerte (Dir. Paul W.S. Anderson, 2008)

La premisa de este largometraje toma tantas cosas prestadas de otras franquicias que la podemos presentar como “El sobreviviente, mezclada con Rápidos y furiosos”. Y es que este remake/precuela de la cinta homónima de 1975 nos presenta a Jensen Ames (Jason Statham), un hombre acusado de un delito que no cometió. Así, le ordenan competir en una peligrosa y sangrienta carrera de autos para la cual se le da el apodo de “Frankenstein”. Si quiere seguir con vida, deberá darlo todo en la pista. Ah, y claro, como todo sucede en 2020, después del apocalipsis, también hay espectadores que se la viven pegados al televisor. Además, pagan para ver las partes más violentas de la competencia.
Gladiadores del futuro (Dir. Norman Jewison, 1975)

Esta es la única producción de nuestra selección donde los eventos sádicos del “concurso” en cuestión no son transmitidos a través de una pantalla a una audiencia más grande dentro de la ficción, sino que, más bien, el público ve la batalla en vivo en un estadio. Pero eso no quiere decir que no cumpla con las otras reglas de las mejores películas sobre competencias distópicas.
En esta ocasión, estamos en 2018, un año donde Estados Unidos ha acabado con la violencia en la sociedad, o al menos en las calles. ¿Cómo se logró? Con la creación de Rollerball, un “juego” en el que los participantes descargan su rabia y frustración en una combinación de boxeo, hockey, patinaje y futbol americano, cuyo objetivo consiste en meter una bola de acero en la portería contraria. El campeón del juego es Jonathan E. (James Caan).
Cube (Dir. Vincenzo Natali, 1997)
La trama sigue a un grupo de desconocidos que despiertan dentro de una estructura cúbica compuesta por múltiples habitaciones interconectadas, muchas de ellas repletas de trampas mortales. Sin saber quién los llevó ahí ni por qué, los personajes deben colaborar para encontrar una salida, resolviendo patrones matemáticos y enfrentando sus propios conflictos.
Clara influencia de Saw: El juego del miedo, donde los mecanismos sanguinarios de máquinas complejas devoran la carne de sus víctimas. No apta para los de estómago frágil.
Juego sangriento (Dir. Kinji Fukasaku, 2000)
Esta violenta película se sitúa en un Japón al borde del colapso social, donde el gobierno implementa el programa “Battle Royale”: cada año, una clase de estudiantes es enviada a una isla y obligada a matarse entre sí hasta que solo quede un sobreviviente. Para asegurar el cumplimiento, los participantes llevan collares explosivos y tienen un tiempo límite para terminar el juego.
Lo que distingue a la película no es solo su violencia explícita, sino su crítica social. Los personajes no son guerreros entrenados, sino adolescentes comunes enfrentados a una situación extrema. La cinta también reflexiona sobre la autoridad, el miedo colectivo y la deshumanización.
Maze Runner: Correr o morir (Dir. Wes Ball, 2014)
En la película vemos a un joven que despierta en un misterioso laberinto, sin recuerdos de su vida anterior. Lleno de un nuevo grupo de amigos, deberá de correr más que nunca para descubrir el secreto de su pasado y encontrar una salida de su prisión.
Con su carisma y energía, Dylan O’Brien logró encarnar a un protagonista con el que el público conectó de inmediato. La cinta fue un éxito en taquilla y dio origen a una trilogía.
Snowpiercer (Dir. Bong Joon Ho, 2013)
Esta película distópica sobre un tren que recorre sin parar la faz de una tierra congelada, es una mezcla interesante de géneros: thriller, crítica social, comedia negra y hasta un toque de gore.
Chris Evans da vida a un hombre del estrato social más bajo, atrapado en la cola del tren, que inicia una revolución social. Es una interpretación llena de capas, con un Evans viviendo al límite.
El sobreviviente (Dir. Edgar Wright, 2025)
Aquí seguimos la historia de Ben Richards, un padre desesperado y pobre que, en aras de pagar los tratamientos que necesita su hija, decide unirse al reality show más grande del momento: El sobreviviente. Siendo visto ante todo el mundo, Ben debe de superar todas las persecuciones, secuestros y peleas que el programa le ponga enfrente. Si sobrevive 30 días será el ganador de un increíble premio en efectivo.
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