Ni el dinero ni los reconocimientos fueron suficientes para sobrellevar las consecuencias del éxito
En 1997, James Cameron estrenó una de las películas más recordadas (y taquilleras) de todos los tiempos: Titanic. La cinta, que retrató el hundimiento del famoso transatlántico británico, fue aderezada con una historia de amor, la de Rose y Jack. Millones de espectadores se enamoraron de dicho romance, y convirtieron la película en todo un éxito. Las carreras de sus protagonistas nunca fueron las mismas, y aunque se podría pensar en ello como algo positivo, lo cierto es que no todo fue miel sobre hojuelas. A 28 años del estreno de Titanic, es la mismísima Kate Winslet quien revela por qué la fama tras semejante proyecto fue “horrible”.
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Entre paparazzis y botes de basura
En entrevista para Desert Island Discs, de BBC Radio, Winslet contó que no tenía mucha experiencia a la hora de hacerse famosa. Había trabajado en proyectos importantes, pero ninguno que le diera semejante nivel de reconocimiento en las calles. Interpretar a Rose abrió una puerta que muchos fans y medios se tomaron muy en serio.
“Fue horrible. Había gente marcando mi teléfono. Estaban por todas partes. Y yo estaba sola. Me daba miedo dormirme. La gente hurgaba en mis botes de basura para intentar averiguar qué dieta seguía o no”.
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Posteriormente llegaron las portadas de revista y otros anuncios de gran tamaño, donde se le ponían apodos o sobrenombres por la “hostilidad” con que respondía a todos quienes se acercaban a ella. Cabe mencionar que, gracias al boca a boca, Titanic se mantuvo 15 semanas como la película más taquillera en Estados Unidos. Y en varios países similares se vivió la misma historia.
“No estaba lista para ese mundo La única forma de sobrellevarlo fue una buena comida, conversaciones compartidas, una buena taza de café, escuchar un poco de Radiohead y hacer del baño. La vida es mejor si haces esas cosas”.
Tristemente, las cosas volvieron a ser igual de complicadas cuando Winslet se divorció del director Sam Mendes. Los paparazzis la seguían en Nueva York, le tomaban fotografías e intentaban saber por todos los medios cómo habían sucedido las cosas. Optó por cerrar la boca, seguir caminando y hacer caso omiso a las insinuaciones de los medios. También se refugió en sus amigos y un poco de vino rojo.
Lo “horrible” de ser famoso

En 2024, la actriz ofreció una entrevista a Net-A-Porter, donde habló sobre el gran empuje que recibió su carrera tras protagonizar la romántica cinta junto a Leonardo DiCaprio. En términos económicos y de oportunidades a futuro, la decisión de estar en Titanic fue todo un acierto, pero también hubo una constante atención por parte de la prensa. Todo lo que hacía y decía se convertía en una nota. Por ello, en vez de embarcarse en más producciones de gran magnitud, Winslet le dio una oportunidad a las pequeñas películas.
“Sentí que debía verme de cierta manera, o ser de cierta manera, y debido a que la intrusión de los medios era tan significativa en ese momento, mi vida era bastante desagradable. Los periodistas siempre decían: ´Después de Titanic podrías haber hecho cualquier cosa y, sin embargo, elegiste hacer éstas pequeñas cosas. Y yo dije: ´¡Sí, puedes apostar tu maldita vida a que sí!´ Porque, ¿sabes algo? Ser famoso era horrible. Estaba agradecida, por supuesto. Tenía poco más de veinte años y pude conseguir un departamento. Pero no quería que me siguieran, literalmente, mientras alimentaba a los patos”.
Tras el abrumador éxito de Titanic, Kate Winslet participó en películas independientes o que no tuvieron una gran difusión en otros países. Fue hasta 2004 que regresó a las grandes producciones con Eterno resplandor de una mente sin recuerdos.
Aunque la película no tuvo un gran presupuesto, como Titanic, sí se convirtió en una cinta reconocida y ha ganado gran amor a varios años de su estreno. Hasta la fecha, son pocas las producciones “grandes” donde se le ha visto (La serie Divergente, Avatar: El camino del agua). A pesar de ello, Winslet agradece tal proyecto y el amor que los fans le tienen luego de varias décadas.

“La cargo con mucha ligereza (la fama). No es una carga, nada de eso. Titanic continúa brindando a la gente grandes cantidades de alegría. La única vez que digo: ´¡Oh, Dios, escóndete!´ es si estamos en un barco en algún lugar”.
Actualmente, podemos ver a la ganadora del Oscar en Avatar: Fuego y cenizas, donde trabajó nuevamente junto a James Cameron. Si bien, su rostro no se reconoce por los efectos visuales y la tecnología de “captura de movimiento”, es una gran oportunidad para disfrutar su enorme talento actoral.
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