A dos décadas de su estreno, el director mexicano platicó con Paloma & Nacho durante Comic-Con 2026 y recordó el infierno que vivió para sacar adelante una de las películas más importantes de su carrera
A casi 20 años de su estreno, El laberinto del fauno sigue considerada como una de las grandes obras del cine fantástico moderno. Sin embargo, detrás de su éxito existió un proceso de producción para Guillermo del Toro mucho más complicado de lo que el público imagina.
En entrevista exclusiva con Paloma & Nacho durante la Comic-Con 2026 de San Diego, apenas unas horas antes del panel por el 20 aniversario de la película y su próximo reestreno restaurado en cines, el director recordó que realizar esta historia estuvo cerca de llevarlo al límite tanto física como emocionalmente.
Lejos de hablar únicamente del reconocimiento que ha recibido la cinta con el paso de los años, el cineasta mexicano prefirió recordar todo aquello que casi impide que existiera.
“Todo estaba en contra”: el rodaje de El laberinto del fauno
Desde productores que no confiaban en el proyecto hasta incendios forestales y jornadas de trabajo agotadoras, Guillermo Del Toro asegura que prácticamente todo jugó en su contra durante la filmación del clásico veinteañero.
“La película entera fue horriblemente difícil de hacer. Me acuerdo que en aquella época dormía tres horas. Estaba perdiendo un kilo por día. Todo estaba en contra”, declaró el director.
Del Toro explicó que las dificultades no se limitaron al cansancio físico. Mientras el rodaje avanzaba, las condiciones alrededor parecían complicarse cada vez más:
“Había un grupo de productores que estaban en contra de la película. El clima estaba en contra. Los incendios forestales estuvieron en contra. El tamaño de la película… todo estaba en contra”.
Guillermo del Toro rechazó más dinero con tal de hacer en español
Uno de los momentos clave que pudieron alterar El laberinto del fauno para siempre fue cuando Hollywood le ofreció realizar la película con mayores recursos económicos, pero bajo una condición que nunca estuvo dispuesto a aceptar.
“La película podría haberse hecho uno o dos años antes en inglés y con un final feliz. Pero yo quería hacer esa película como la imaginé… o no hacerla”, dijo firme.
Aquella decisión terminó definiendo el legado de El laberinto del fauno. Estrenada en 2006, la cinta conquistó al público y a la crítica gracias a una visión profundamente personal que mezcló fantasía y la crudeza de la posguerra española.
Hoy es considerada una de las películas más importantes del cine en español y una de las obras fundamentales de la filmografía de Del Toro.
“Lamentablemente estamos de regreso”
El director recordó que El laberinto del fauno apareció en un momento muy particular, pero admite que nunca imaginó que dos décadas después muchas de las ideas que planteaba volverían a sentirse tan cercanas.
“La película llegó en un momento muy oportuno, donde hablaba del mundo con una urgencia especial. Y lamentablemente estamos de regreso en un momento donde, cuando habla de autoritarismo, de fascismo, de gobiernos totalitarios, es muy prudente volver a verla ahora”.
Para Del Toro, el problema no pertenece a un solo país ni a una sola región. Durante la conversación explicó que observa un fenómeno similar en distintas partes del mundo, donde las instituciones enfrentan constantes presiones políticas.
“Ahorita estamos viviendo realmente, una destrucción de las instituciones por las voluntades políticas. En casi cualquier país del mundo encuentras una crisis entre la estructura de un país y las voluntades políticas que quieren hacer de ese país lo que quieren”.
El realizador evitó señalar únicamente a un gobierno o nación. En cambio, habló de una preocupación generalizada que, desde su perspectiva, puede identificarse en Europa, Estados Unidos, Latinoamérica, México y otras regiones.
“Puede ser Europa, México, Latinoamérica, Estados Unidos… cualquier país. Encuentras por lo menos venas de este tipo de corriente voluntarista”.
El laberinto del fauno volverá a las salas en 3D
Dos décadas después, el director también celebra que el público pueda redescubrirla en condiciones muy distintas a las de su estreno original. La nueva versión no sólo recibió una restauración visual, sino que también cuenta con una nueva mezcla de sonido y una conversión a 3D supervisada por el propio realizador.
“Vean El laberinto del fauno en cines. Viene en 3D. Eso es lo más interesante y realmente le da a la película una renovación completa. Estamos remezclando el audio y hemos remasterizado la imagen. La imagen nueva es extraordinaria”, reveló en el backstage de la Comic-Con en San Diego.
Después de todo lo que costó levantar el proyecto, Del Toro reconoce que el paso del tiempo ha terminado por darle una segunda vida a una película que, durante su producción, parecía destinada a no existir.
Ahora, casi 20 años después, el público tendrá la oportunidad de experimentar nuevamente una obra que nació en medio del caos, pero que terminó convirtiéndose en un clásico del cine contemporáneo.
Guillermo del Toro encabezará más tarde el día de hoy el panel especial para celebrar los veinte años de El laberinto del fauno en la Comic-Con 2026 de San Diego.
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