La estrella tenía planes distintos para la vida.
Hoy lo conocemos como uno de los hombres de acción más grandes del cine, pero antes de convertirse en un actor súper badass, Jason Statham solía llevar una vida tranquila y con un trabajo completamente distinto: vendía joyería ¿Por qué? Aquí te contamos cómo fue aquella época de su vida.
Sin duda, Hollywood marca un antes y un después para las personas dentro de la industria del entretenimiento. Hay quienes se convierten en estrellas en un instante y hay quienes deciden dejar de lado la fama. Y para Jason Statham, la riqueza de Hollywood fue un factor que ni esperó ni, en su momento, quiso en su vida.
Antes de actuar, Statham solía ser clavadista. Sin embargo, aquella época de su vida era aún más compleja que solo ser uno de los mejores nadadores de Londres. También solía modelar y vender joyería en las calles. Así lo confesó en varias entrevistas.
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¿Por qué tenía trabajos de medio tiempo?
En plática con FanboyNation, en 2013, la estrella de Rápidos y furiosos contó que, mucho antes de estar ante las cámaras, su mundo se definió por una decisión que tomó de joven: dejó la escuela.
A sus 15 años, cuando perseguía su sueño por ser clavadista, un joven Jason se alejó de los estudios por varias razones. ¿Las principales? Mejorar la economía personal y de su familia, y, asimismo, seguir los pasos de su padre, Barry, quien era un vendedor ambulante bastante conocido.
“Trabajaba mientras estudiaba, en aquella época vivía en la costa este, que era como una ciudad costera. Mi padre solía organizar una gran subasta a la que acudían turistas. Era una profesión muy lucrativa para mi padre y para mucha otra gente. Básicamente, era un gran mercado para los comerciantes”, recordó.
Según sus palabras, dentro de aquel momento en que dejó la escuela, Statham se dedicó a “trabajar en la esquina de la calle”. Con un negocio que, aunque no era profesional, consiguió una vida estable.
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“[Vendía] joyas y perfumes, y lo hice desde que dejé la escuela. Ese era mi oficio, esa era mi vida y lo hice desde que tengo memoria.”
En entrevista con The Sun, Jason reveló que su vida como vendedor era bastante productiva y, de hecho, ganó bastante dinero. “Era un montón de plata, dos o tres mil libras en un fin de semana”, recordó.
¿Cómo se volvió un actor?
Con The Backstage Expecrience, el actor aseguró que, más allá de ser un clavadista o no, su negocio como vendedor sí era un plan a largo plazo, ya que “no tenía intenciones de convertirme en actor”. Sin embargo, eso cambió cuando conoció a Guy Ritchie.
El director y el joven clavadista se conocieron gracias a la agencia de modelaje en la que Statham trabajó, Sports Promotions. Después de platicar y conocer la vida de Jason, Guy, quien también era un director amateur, decidió darle el papel que la cambió su vida: Bacon, en su exitosa ópera prima de 1998, Lock, Stock And Two Smoking Barrels.
“He tenido mucha suerte. Estuve en el lugar adecuado en el momento adecuado. Sin embargo, siempre le estaré agradecido a Guy Ritchie, porque yo vendía perfumes y joyas en la calle y él me ofreció ese papel y cambió mi vida”, dijo a BBC.
A la fecha, Jason agradece la profesión que tiene hoy en día. Asegura que, al igual que hace muchos de sus propios stunts, todo su pasado lo ayudó a definirse como el actor que es actualmente:
“Hasta que me convertí en actor pude meterme de lleno y decir: ‘con todo eso que hice en 17 años… ya no es un desperdicio, y puedo partir de ahí, usando todas esas habilidades que aprendí’.”
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