Conoce qué lugares de la Tierra influenciaron a James Cameron y su equipo
Desde 2009, la franquicia Avatar se convirtió en más que una simple película: fue un pase directo al universo más inmersivo creado por James Cameron. El éxito no se debe sólo a su historia, sino al desafío de Cameron para convertir lo que parecía imposible en toda una experiencia. Lo mejor es que, más allá de los Na’vi, cada lugar de Pandora es todo un logro de diseño y efectos visuales, redefiniendo los límites del cine. Con la llegada de Fuego y cenizas, la tercera entrega de la saga, te presentamos algunos de los escenarios más épicos de la saga, y qué los inspiró.
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Árbol de las Almas
La bioluminiscencia del bosque se inspiró en la flora y fauna de la Tierra, pero se exageró su escala. Cada planta, rama o hasta bicho exigió un complejo sistema de iluminación para interactuar con los personajes de manera fotorrealista. Para que esto luciera bien en 3D, se desarrolló exclusivamente el sistema Fusion Camera System. Su creación llevó el presupuesto Avatar a $237 millones de dólares.
Para el equipo de Avatar sí hubo una referencia física: el árbol Wisteria (también conocido como Glicina) es famoso en Japón por sus impresionantes flores que cuelgan en grandes racimos, creando un efecto de cascada púrpura o lila. Curiosamente, en la cultura japonesa, la Wisteria no es solo bonita; tiene un profundo simbolismo. Representa la longevidad, el amor duradero y la sabiduría. El concepto se relaciona muchísimo con lo visto en la película.
Laguna Luminosa
Este lugar, que protagoniza una de las secuencias finales en Avatar: El camino del agua, tiene su base en un fenómeno natural que existe de verdad. La inspiración principal viene de lugares como la Laguna Luminosa (Luminous Lagoon) de Jamaica, cerca de Falmouth. Este brillo espectacular no es un truco de magia, sino un proceso biológico llamado bioluminiscencia. En el agua de estas lagunas y bahías habitan millones de seres vivos diminutos, que son como microbios, llamados dinoflagelados.
Cuando estos organismos son agitados, ya sea por una mano que se mueve, un pez nadando o el motor de un barco, reaccionan emitiendo una luz de un color azul o verde brillante, muy intensa. Esa imagen de un cuerpo o un objeto que se mueve y deja un rastro brillante en el agua es lo que el director James Cameron tomó como base para crear los efectos visuales en este entorno.
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Arrecife Marino / Aldea Metkayina
Su arquitectura (que tardó tres años en completarse) se basa en cuerdas, tiendas y hamacas que cuelgan sobre el agua. Esta producía burbujas y distorsionaba la luz, por lo que se desarrollaron trajes y cámaras subacuáticos especiales. El elenco también fue entrenado en apnea y buceo libre. Por ello, Avatar: El camino del agua costó más de $400 millones de dólares.
Tierras volcánicas / Clan Mangkwan
En Fuego y cenizas conocemos a las llamadas Personas de Ceniza, que son lideradas por Varang (la nueva villana). Su hogar fue destruido por una erupción volcánica, obligándolos a abandonar la vida Na’vi. Es un paisaje gris y desolado, marcado por el calor y la ceniza. A diferencia de los Árboles Hogar o las estructuras marinas, se ha visto en los artes conceptuales que sus asentamientos son lúgubres y apelan a lo tétrico. Están construidos en medio de la roca, reflejando su vida en una tierra “abandonada” por la vida exuberante de Pandora.
La producción combinó captura de movimiento, escenarios rocosos y fuego real en el set para garantizar iluminación, reflejos y reacciones auténticas. De hecho, es uno de los escenarios donde mayor trabajo práctico hay.
Montañas flotantes Aleluya
Estas formaciones se basan en los pináculos del Parque Nacional Forestal de Zhangjiajie, en China. La idea de que flotaran fue exclusivamente para la película. Se requirió un gran trabajo para la simulación de nubes y partículas que crean el efecto de niebla e ingravidez. Muchas secuencias en 3D fueron diseñadas para acentuar la inmensidad del paisaje.
El vínculo entre la película y el parque es tan fuerte que, después del éxito de Avatar en 2009, las autoridades de China tomaron una decisión muy curiosa: renombraron oficialmente a uno de sus picos más importantes (anteriormente llamado Columna del Cielo del Sur) como la Montaña Aleluya de Avatar (Avatar Hallelujah Mountain). Esto fue un tributo a la película que puso a su parque en la mira.
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Rocas Tres Hermanos
Están en el archipiélago donde se asienta la aldea Metkayina, y son el hogar de los Tulkun. Son más que solo un paisaje hermoso, pues el clan Metkayina las usa para marcar el límite de su territorio costero. Al ser un arco, simbolizan el paso seguro hacia su hogar, siempre que se honren las costumbres del clan. Se inspiran en formaciones y arrecifes volcánicos del Pacífico Sur y el Sudeste Asiático. Los encargados del diseño de producción y efectos visuales tomaron la belleza geológica de las islas tropicales de la Tierra, las hicieron enormes y les dieron un gran significado cultural y visual para representar la identidad de este clan.
Las cascadas
Estas pueden ser vistas durante uno de los momentos más épicos de la primera película, aquel donde Jake Sully monta un Ikran por primera vez. No son una creación exclusiva para la saga, pues se basan en Salto Ángel, la cascada más grande del mundo, y que se ubica en el Parque Nacional Canaima, del estado Bolívar, Venezuela.
Una característica icónica del Salto Ángel es que, debido a su gran altura, gran parte del agua se atomiza y se convierte en una fina niebla antes de tocar el suelo. James Cameron y su equipo usaron este efecto de niebla constante para darle a sus paisajes de Pandora una sensación etérea y húmeda.
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