Conoce los secretos detrás de esta escena, la cual muchos consideran entre las mejores del año
Después de títulos como Pecadores, F1 y La hora de la desaparición, parecía que Warner Bros no podría entregar una película tan aclamada. Las cosas cambiaron radicalmente gracias a Una batalla tras otra, la nueva película de Paul Thomas Anderson, y la cual cuenta con Leonardo DiCaprio como protagonista. Esta comedia oscura ha sido aclamada por su guion, temas actuales, ejecución y, por supuesto, el trabajo de sus actores. Sin embargo, más allá de eso hay un elemento del que todos hablan: el tercer acto. Para cerrar Una batalla tras otra, Anderson optó por una emocionante persecución que muchos ya consideran entre las mejores escenas del año, y si también te dejó con la boca abierta, aquí te contamos cómo se hizo.
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El camino de los dioses
La película gira en torno a Bob, exrevolucionario cuya banda se desintegra tras un atraco que sale mal. Bob huye con Willa, su hija, y cuando su principal enemigo resurge después de 16 años, debe arriesgarlo todo para cuidarla, y también sobrevivir junto a sus antiguos compañeros. En los últimos minutos, cuando Willa es raptada por Lockjaw, el gran villano de la cinta, la joven debe hacer hasta lo imposible para sobrevivir. Un camino desierto, grandes planos y dos vehículos dan pie a una secuencia memorable.

El momento se filmó en Borrego Springs, California, dentro de un camino que de inmediato capturó la atención de los realizadores. No hubo que discutir mucho, pues todos coincidieron en que la locación era perfecta.
“Regresábamos a Borrego Springs, y todos tomamos esta carretera. Al instante sentimos lo especial, magnético y único que era mientras sentíamos cómo subíamos y bajábamos por estas colinas. Así que estudié el paisaje de Borrego Springs y Anza Borrego y reconstruí la secuencia”, dijo Florencia Martin, diseñadora de producción, a Variety.
El equipo estudió la arquitectura del camino, esto para facilitar el trabajo del director de fotografía. Se pensó detalladamente qué secciones servirían más, desde qué ángulos se filmaría a los vehículos, y todos los movimientos que eran posibles. Las subidas y bajadas, que incluso a algunos espectadores han provocado mareos, se convirtieron en el punto perfecto para incrementar la adrenalina.
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Los responsables de la producción y fotografía admiten que se trató de un rodaje desafiante no sólo por lo pequeño del camino, sino también por el calor y otras condiciones de la zona. Como dato curioso, el desenlace que se ve en pantalla, incluyendo la persecución y el posterior encuentro de Willa con Bob, no estuvieron planeados para llevarse a cabo en esa zona. Lógicamente, todo lo que se tenía pensado cambió.
“Nos mudamos del extremo norte al extremo sur de California; esas colinas están cerca de la frontera con Arizona. Sabíamos que debíamos llevar a nuestro héroe torpe hasta nuestra verdadera heroína, que es Willa. Estamos en la carretera, hay una persecución en coche con una tercera persona detrás, y tenemos esa dinámica. Y fue simplemente por la suerte de los dioses del cine que encontramos estas increíbles colinas ondulantes. Si pones el teléfono en la salpicadera del coche, te das cuenta de lo aterrador que se vuelve ese punto de vista”, dijo Paul Thomas Anderson a Rolling Stone.
Las colinas de la suerte
Una vez en las famosas colinas, a Anderson, DiCaprio y Chase Infiniti les pareció buna idea que la tensión podía extenderse. En una versión del guion, Bob y Willa se abrazaban de inmediato, pero esto cambió tras la adrenalina de la persecución. Para todos fue evidente que, si los personajes esperaban un poco más, el impacto de su reencuentro sería mayor. Al final del día, la adrenalina de “conducir” en ese camino lo ameritaba.
Durante una conferencia de prensa para promocionar Una batalla tras otra, Paul Thomas Anderson habló de lo mucho que significa esta persecución en la película. No sólo hizo el final más emocionante, sino que hizo de Willa un personaje más poderoso, algo que no estaba en el guion.
“Sabíamos que los personajes debían estar en la carretera, en el desierto. Es ahí a donde nos ha llevado el camino, y donde todo culminará. Podías sentir que estábamos emocionados por ese camino, y que se sentía como un regalo de los dioses. Lo mejor de la idea fue que creó una oportunidad para que Willa tomara ventaja y el control de su historia. Esa fue la mejor parte, girar la mesa” (vía).
Si ya vieron la película, ¿qué opinan sobre esta secuencia? ¿Creen que realmente mejora el desenlace y favorece a sus personajes?
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