Hablar mal de la ópera y excederse en su campaña podría costarle el momento más esperado de su vida
La carrera por el Oscar 2026 para Timothée Chalamet comenzó como un desfile que parecía no tener obstáculos. Tras el estreno de Marty Supremo, el joven se consolidó como el rival a vencer, y por ello su campaña fue diseñada con una precisión milimétrica. Durante meses se mostró seguro y carismático, ganando premios clave como el Globo de Oro y el Critics Choice. Sin embargo, en las últimas semanas, esa seguridad empezó a percibirse como una falta de humildad, transformando a Timothée Chalamet en una figura polémica en el momento menos indicado. De hecho, ni siquiera en los Oscar se libró del escándalo.
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Las bromas en el Oscar
Conan O’Brien opens the #Oscars with a ballet/opera joke as the camera cuts to Timothée Chalamet, poking fun at his recent controversy.
— Variety (@Variety) March 15, 2026
(ABC/AMPAS) pic.twitter.com/NNCwtOPEAk
En la 98a entrega de los Premios de la Academia, Conan O’Brien no dejó pasar la oportunidad de burlarse. En su monólogo inicial, bromeó diciendo que la seguridad en el teatro era más estricta que nunca porque tenían miedo de un posible “ataque sorpresa de la comunidad del ballet y la ópera”. También añadió que los músicos estaban enojados solo porque se le había olvidado incluir al jazz en su lista de géneros ignorados.
Por suerte, Timothée parece haber tomado las bromas con filosofía. Durante la ceremonia se le vio riendo en su asiento junto a Kylie Jenner cada vez que enfocaban la cámara hacia él tras los chistes de Conan.
Otro momento “incómodo” se presenció durante el premio a Mejor corto live-action. Alexandre Singh, uno de los ganadores por Two People Exchanging Saliva, aseguró que aun cuando el mundo actual es horrible, “podemos cambiar la sociedad a través de arte, creatividad, teatro, ballet, y también cine”. Los sonidos de impacto no se hicieron esperar, y lo mismo ocurrió con los comentarios en redes sociales, donde se debatió si fue una buena idea abordar el tema de forma tan directa.
Por si algo faltara, también se hizo una divertida referencia a aquel momento donde el protagonista de Marty Supremo recibió una serie de golpes.
¿Cómo empezó la “caída” de Timothée?
Mucho antes del escándalo de la ópera, la industria ya miraba con recelo la estrategia de Chalamet para quedarse con el Oscar. El actor decidió adoptar una técnica de “marketing de método”, comportándose en entrevistas y eventos públicos con la misma arrogancia y energía de su personaje, Marty Mauser. Lo que él llamó “promover la película con el espíritu de Marty” incluyó declaraciones donde afirmaba que sus actuaciones de los últimos años eran “el nivel más alto de calidad”.
Esta falta de modestia —tradicionalmente común en la temporada de premios— empezó a cansar a los votantes más veteranos. Para muchos académicos, la línea entre el personaje arrogante y el actor real se borró, dejando la sensación de que a Timothée se le había subido la fama a la cabeza. Mientras otros nominados optaban por la gratitud, él se presentaba como un “líder de la industria” que ya se sentía dueño de la estatuilla, una actitud que en Hollywood suele castigarse. Y vaya que ocurrió.
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Timothée Chalamet vs la ópera
El punto de quiebre ocurrió durante una charla para Variety y CNN junto a su colega Matthew McConaughey. Mientras discutían la importancia de que el público asista a los cines, Chalamet intentó explicar por qué prefiere proyectos con una conexión masiva. En medio de su argumento, soltó la frase que incendió las redes:
“No quiero trabajar en ballet u ópera…cosas donde el mensaje es ‘mantengamos esto vivo’, cuando parece que ya a nadie le importa”.
Aunque intentó suavizar el golpe bromeando con que acababa de “perder 14 centavos de audiencia”, el tono de sus palabras no pasó desapercibido. Lo que él planteó como una reflexión sobre la relevancia cultural fue recibido por el gremio artístico como un insulto elitista y hasta ignorante. La ironía fue señalada por muchos, y es que Timothée proviene de una familia con fuertes vínculos en estas disciplinas (su madre y su hermana fueron bailarinas). El mensaje que muchos recuperaron no fue el de un defensor del cine, sino el de una estrella que desprecia cualquier forma de arte que no genere una taquilla millonaria.
La fuerte reacción de los expertos
Por supuesto, el mundo de la cultura ha respondido de todas las formas posibles. La Ópera de Seattle fue de las más rápidas, lanzando el código promocional “TIMOTHEE” para ofrecer un 14% de descuento en sus boletos, en clara burla a su comentario sobre los “14 centavos”. Por su parte, la Ópera de Los Ángeles le respondió en Instagram que, aunque le ofrecerían boletos gratis, sus funciones para Akhnaten estaban casi agotadas, sugiriendo que “se diera prisa” si quería alcanzar lugar.
El Metropolitan Opera de Nueva York y el Teatro Real de Madrid también publicaron videos de sus salas llenas para recordarle que su “arte muerto” emplea a miles de personas y conmueve a millones cada noche. En México, la respuesta tuvo un eco especial gracias a la directora de orquesta Alondra de la Parra. A través de un video, le agradeció irónicamente por darles la oportunidad de demostrar que están “más vivos que nunca”. Incluso la Compañía Nacional de Ópera de Bellas Artes compartió fragmentos de sus producciones para subrayar que la excelencia artística no caduca.
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Cocinando una mala reputación
Para sumar leña al fuego, la polémica profesional se mezcló con filtraciones sobre su comportamiento. En plataformas como Reddit y TikTok, se viralizaron testimonios de supuestos empleados de su entorno cercano. La historia que más impacto tuvo fue la de un chef privado que describió una actitud de “divo” extremo. Según el relato, el actor exigía que se le prepararan tres opciones distintas de desayuno cada mañana, solo para elegir una al azar. Aunque estos detalles pertenecen al terreno del rumor, en Hollywood la percepción puede cambiarlo todo, y este tipo de anécdotas han reforzado la narrativa de una estrella que ha perdido el piso por completo.
Jamie Lee Curtis es una de las actrices que ha respondido al tema. En sus redes sociales compartió videos donde desaprueba la actitud del protagonista de Marty Supremo. Incluso Karla Sofía Gascón, quien vivió un escarnio similar cuando fue nominada al Oscar por Emilia Pérez, tuvo algo que decir al respecto. A través de su Instagram compartió un meme donde se comparan las experiencias de ambos, a lo cual añadió la frase:
“¿Eres una mujer trans? Entonces no te preocupes, Tim. Además, me encantan las zapatillas de ballet y he visto El fantasma de la ópera diez veces. No sé si eso cuenta para algo. Mucha suerte con los premios”.
¿Qué pasará con el Oscar de Timothée Chalamet?
Durante semanas, la carrera por el Oscar a Mejor actor parecía una de las más impredecibles de la temporada. La polémica alrededor de Timothée Chalamet y su comentado video en la ópera alimentó el debate entre analistas y fans sobre si el escándalo podría afectar sus posibilidades. Sin embargo, la conversación ya apuntaba hacia otro rumbo: el reciente triunfo de Michael B. Jordan en los premios del Sindicato de Actores, gracias a su doble papel en Pecadores, sugería que el impulso de la industria estaba cambiando.
Finalmente, la ceremonia de los Premios Oscar confirmó esa tendencia. Michael B. Jordan se llevó la estatuilla a Mejor actor, mientras que Timothée Chalamet se quedó a las puertas del premio en una de las categorías más comentadas de la temporada.
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