La película ganó el premio People’s Choice en el TIFF 2025.
Algunos dicen que Shakespeare nunca muere, pero, de ser así, con el estreno de Hamnet, el poeta vuelve a la vida más fuerte que nunca. Una nueva historia sobre la familia de Shakespeare está por nacer de la mano de Chloé Zhao, y los críticos dicen que es una obra imperdible. ¿Qué razones necesitas para verla? Te lo contamos.
Una mirada íntima al escritor
Si hay algo que Hamnet hace bien, eso es adentrarnos al mundo de Shakespeare. Aunque es una ficción basada en la novela de Maggie O’Farrell del 2020, la historia tiene un carácter irreal e íntimo que hace cobrar vida al mundo del autor.
Más allá de su veracidad, la historia nos pone en uno de los planos emocionales más profundos y certeros de su vida. En ella seguimos a Agnes y toda la familia de Shakespeare para ver cómo es que lucharon para superar la pérdida de su único hijo: Hamnet.
El filme no solo ahonda en la personalidad del autor y sus duelos más crudos, sino que nos adentra en su proceso creativo. Ya que sí, según la historia, derivado de ese suceso, nace la icónica obra de Hamlet.
Paul Mescal y Jessie Buckley
Para dar vida a Shakespeare y Agnes tenemos en el protagónico a Paul Mescal y Jessie Buckley. Los dos actores de renombre lo dejaron todo para convertirse en la emblemática pareja desde uno de sus focos más oscuros. Si la historia ha llegado a brillar alrededor del mundo, es exactamente por el trabajo de ambas estrellas.
Tanto Paul como Jessie marcan uno de sus trabajos más contenidos y profundos para sobrellevar las emociones de dolor y angustia. Asimismo, la química entre ambos se vuelve un faro innegable que guía toda la situación. Los momentos crudos y de melancolía nos dan uno de sus mejores trabajos actorales. Y a propósito de sus personajes, no te pierdas la historia real que inspiró Hamnet.
Chloé Zhao en todo su esplendor
Esta película regresa a Chloé Zhao a la gloria. Desde que hizo Eternals junto a Marvel Studios, no tuvimos un proyecto autoral más de la directora y es justamente a través del dolor de Shakespeare que la vemos más expresiva que nunca.
La cineasta china desempeñó una visión meticulosa y muy natural que nos adentra en un viaje tan emocional como interesante. Es su dirección de los aspectos visuales, tanto como del talento lo que le da un sentido de verosimilitud sólido al filme. Esta, se presume, es una de sus obras más ambiciosas y, para los fans del escritor, llega a estar a la altura de su esencia artística.
Reflexión: El amor y la pérdida
Más allá de ver a Shakespeare en pantalla, esta película destaca por una cosa: es un viaje de catarsis. Con una historia compleja y muy emocional, nos embarcamos en una experiencia que nos lleva a reflexionar del propósito de la vida y el valor de nuestros seres queridos.
Son los momentos de silencio, las miradas profundas de Agnes y Shakespeare y hasta sus diálogos más reflexivos los que se encargan de dejar una sensación de introspección y duelo. La reflexión se siente desgarradora, moderna y compleja en uno de los escenarios más teatrales de la humanidad.
Trabajo de producción
Un hito que, nuevamente, Zhao cumple con éxito, es construir mundos que se sienten reales e inmersivos. Y eso solo se logra a través de la definida producción que realizó junto a su equipo.
Para crear la época renacentista, la directora viajó a Europa y aprovechó los paisajes rurales de Londres y los filmó de una manera bastante orgánica. Las luces al natural y el diseño sonoro le dieron un toque de calidad innegable a su trabajo.
Asimismo, se denota el gran trabajo de Malgosia Turzanska dejó en los sets. La diseñadora de los vestuarios construyó piezas detalladas y enigmáticas que, por sí solas, llaman la atención a conocer más del siglo XVI.
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