Para el actor, esta película representó una oportunidad que no podía dejar pasar
Con el arranque de la nueva edición del Festival de Cine de Sundance, Alexander Skarsgård está listo para ver las reacciones a su más reciente reto cinematográfico. Recientemente, el actor ha sido objeto de mucha conversación gracias a su rol como un hombre dominante en Pillion, pero es su nueva película la que promete llevarlo a otro nivel. Gracias aWicker, Alexander Skarsgård supo lo que implica un enorme proceso de maquillaje, y vaya que se encuentra ansioso por saber qué opinan sus fans.
Tabla de contenidos
Un esfuerzo incomparable
Wicker es una adaptación del cuento corto The Wicker Husband, de Ursula Wills-Jones. La historia sigue a una pescadora solitaria (interpretada por Olivia Colman) que vive en un pequeño pueblo costero. Harta de que sus vecinos la rechacen por su aspecto, su olor a mar y su soltería, decide tomar medidas drásticas: encarga a un experto que le fabrique un marido de mimbre. Lo inesperado ocurre cuando este ser cobra vida, todo con la imagen y cuerpo del ya mencionado Alexander Skarsgård.
La película es descrita como una “fábula romántica poco ortodoxa”, donde hay espacio para el amor, pero también algunas críticas a la hipocresía de algunos pueblos. Aunque se trata de un proyecto con bajo presupuesto, Skarsgård se sometió a una transformación meticulosa para ser ese hombre de mimbre.
- Te puede interesar: Sundance 2026: Las películas (y producciones) mexicanas y latinas en el festival
“Me pegaron el mimbre en la cara, y luego me pegaron los párpados y los labios; mis ojos se secaron, no podía comer ni beber, y no podía sudar. No es como cuando mi papá (Stellan Skarsgård) hizo Piratas del Caribe (donde interpretó a Bill Turner) y tenían que pegarle cada aplicación. Pasaba siete u ocho horas en una silla por la mañana. En esta ocasión, lo redujeron a poco más de una hora”, dijo a Variety.
En aras de interpretar a ese marido de mimbre en Wicker, Alexander Skarsgård ha optado por un tipo de transformación muy distinta a la que nos tiene acostumbrados. Mientras que proyectos como El hombre del norte o La leyenda de Tarzán requirieron un cambio puramente físico y de entrenamiento, aquí el reto era conceptual, e incluso para sus gestos.
¿La gran oportunidad de su vida?
El intérprete sueco también ha mencionado que buscaba alejarse de las producciones de gran presupuesto para tomar “grandes riesgos” en el cine independiente. Buscaba ser parte de algo diferente, y esta fue la oportunidad perfecta donde, además, pudo compartir créditos con la ya mencionada Olivia Colman. Fue una experiencia corta, pero tremendamente significativa para su carrera por la oportunidad de encontrar un nuevo estilo para trabajar.
“Hay que trabajar de una manera muy diferente. Tuve que exagerar todo, lo cual resulta extraño cuando intentas mantenerte presente en una escena con alguien tan increíble como Olivia, que es tan sutil en todo lo que hace. No pude escuchar mi instinto natural, tuve que ser mi propio titiritero”, agregó.
Vale la pena mencionar que Skarsgård no fue la primera opción para el papel; reemplazó a Dev Patel, quien estuvo vinculado al proyecto originalmente. Este cambio trajo una energía diferente al personaje. Se aprovechó la altura y la imponente presencia del actor sueco para acentuar el contraste con el pequeño pueblo costero.
Será interesante ver cómo reaccionan los asistentes a Sundance a la transformación de Alexander en Wicker. Hace un año, La hermanastra fea se presentó en el mismo festival, y hoy es una película nominada al Oscar en Mejor maquillaje y peinado. ¿Se repetirá la historia?
Descarga la app de Cinépolis y consulta la cartelera, horarios, estrenos, preventas y promociones que tenemos para ti.


