Un actor que dejó huella.
Si hay una estrella que parece haber salido de una máquina del tiempo construida con piezas de ciencia ficción, humor negro y una buena dosis de expresionismo facial, ese es Christopher Lloyd. El eterno Doc Brown de Volver al futuro es mucho más que un excéntrico científico: interpretó a seres de otro mundo y hasta eternos enamorados. Con su carrera, de más de cinco décadas, Lloyd se ganó su lugar imborrable en el cine. Estas son algunas de sus mejores películas.
Tabla de contenidos
Volver al futuro (1985)
La lista no puede empezar más que con el título éxito de su carrera. En 1985, Christopher Lloyd se metió en la piel del Dr. Emmett Brown, un científico tan brillante como excéntrico que crea una máquina del tiempo con un DeLorean. Su joven amigo, Marty McFly, viaja a 1955 por accidente, y para volver a su tiempo, un “Doc” más joven deberá de ayudarlo.
Lloyd brilla como ese científico loco que mezcla energía desbordante con sabiduría y ternura. Sus gestos amplificados, gritos intempestivos y frases como “¡1.21 gigawatts!” lo convirtieron en leyenda instantánea.
Los locos Addams (1991)
En esta versión cinematográfica de la icónica familia gótica, Lloyd encarna al Tío Lucas, hermano perdido de Homero Addams que regresa misteriosamente tras años de ausencia… aunque puede que no sea quien dice ser. Lloyd hace suyo el personaje con una mezcla de inocencia infantil, locura desenfrenada y una actuación tan macabra como encantadora. El giro final de la historia lo convierte en una figura central y memorable en el universo Addams.
¿Quién engañó a Roger Rabbit? (1988)
Una película pionera que mezcló animación y live-action como nunca antes. Aquí entremos a un mundo donde los dibujos animados viven entre nosotros. Christopher Lloyd interpreta al Juez Doom, un villano siniestro que busca eliminar a los “toons” con una sustancia conocida como “la inmersión”.
A medida que el detective Eddie Valiant intenta resolver un asesinato que involucra al caricaturesco Roger Rabbit, Doom va ganando protagonismo con su perturbadora presencia. Su estilo frío, mirada impenetrable y secretos ocultos lo convierten en uno de los antagonistas más memorables del cine ochentero.
Twenty Bucks (1993)
En esta encantadora película, seguimos la travesía de un billete de veinte dólares que pasa por manos muy distintas: un vagabundo, una novia a punto de casarse, un ladrón y un adolescente rebelde. Lloyd cuenta la historia de un hombre sin hogar, quien tiene una perspectiva casi poética sobre el dinero y la vida.
Lejos del histrionismo que lo caracteriza, aquí ofrece una actuación más contenida, reflexiva y con cierto aire melancólico. El film en sí es una especie de experimento narrativo que usa un objeto cotidiano para mostrarnos pequeños dramas humanos.
Atrapado sin salida (1975)
Una película que marcó su carrera, no solo es el primer papel en cines de Christopher , sino, una actuación memorable junto a Jack Nicholson. Basada en la novela de Ken Kesey, Atrapado sin salida es una crítica feroz al sistema psiquiátrico y la represión de la individualidad.
Christopher interpretó a Taber, uno de los pacientes del hospital mental al que llega Randle McMurphy. Aunque su rol es secundario, Taber tiene momentos inquietantes y genuinamente perturbadores.
ReRun (2018)
En ReRun, Lloyd contó la historia de un anciano que, tras un evento casi sobrenatural, se despierta décadas atrás, en su propio pasado. A medida que intenta comprender qué está pasando, tiene la oportunidad de alterar eventos cruciales de su vida y la de su familia.
Aunque el argumento suena como otro de sus clásicos, esta película tiene un tono más íntimo y contemplativo. Lloyd se luce con una interpretación más romántica y emocional, donde el amor por la vida será un gran peso.
Nadie (2021)
En esta sorpresa de acción dirigida por Ilya Naishuller, Bob Odenkirk interpreta a un hombre común que, tras un robo doméstico, desata una ola de violencia oculta bajo su apariencia anodina. Lloyd aparece como su padre retirado… pero no tan indefenso como parece.
En una escena que muchos calificaron como “el regreso épico de un ícono”, lo vemos empuñando una escopeta y demostrando que no ha perdido el toque. En medio de una película frenética y sangrienta, su presencia crea un balance perfecto entre humor, nostalgia y pura actitud.
Fantasmas buenos, fantasmas malos (2001)
Christopher Lloyd también fue un fantasma. En la cinta del 2001, el actor dio vida al tío Fred, un excéntrico que muere en un accidente… y vuelve del más allá para ayudar a su sobrino y salvar a su pueblo de una maldición antigua. Esta es una de esas películas ícono de los años dosmil para los niños. Su personaje combina locura, ternura y ese toque sobrenatural que lo vuelve perfecto para una historia sobre fantasmas.
Pato Aventuras: La película – El tesoro de la lámpara perdida (1990)
Las patoaventuras llegaron al cine. Y sí, en esta historia en la que el Tío Rico y sus sobrinos viajan a Egipto en busca de una antigua lámpara mágica, Lloyd es el villano. Dándole voz al hechicero Merlock, el actor se puso al “tú por tú” con el millonario más grande de Patolandia. Imponente, divertido y muy letal, este es uno de los papeles menos recordados, pero retadores para el actor, en especial, por meterse de lleno a la actuación de voz.
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