Y las sorpresas, con los años, siempre continúan
Hay quienes dicen que el Oscar es un reconocimiento fácil de anticipar si seguimos de cerca lo sucedido durante la temporada de premios. Esta premisa se cumple en la gran mayoría de las ocasiones, pero también existen años en los que las sorpresas se hacen presentes, especialmente en las categorías actorales. Basta con echar un vistazo a la historia del certamen para darnos cuenta de ello.
Tabla de contenidos
El factor Marisa Tomei

La terna a Mejor actriz de reparto fue especialmente cerrada durante la 65ª entrega de los Premios de la Academia, con Judy Davis, Vanessa Redgrave y Miranda Richardson disputándose la etiqueta de favoritas. Por eso, nadie podía creerlo cuando Marisa Tomei fue nombrada la gran ganadora por Mi primo Vinny.
La improbable victoria desató toda clase de teorías conspirativas, muchas de ellas apuntando a un supuesto error en la impresión de la papeleta o en la lectura de los presentadores. Sin embargo, con el paso de los años muchos han señalado que la contienda resultó tan cerrada que dividió los votos y terminó por darle la ventaja a la inesperada vencedora. Desde entonces, la industria conoce este fenómeno como el factor Marisa Tomei.
- Te puede interesar: Predicciones Oscar 2026: Mejor dirección
Mickey Rourke es derrotado a dos de tres caídas

Había poderosas razones para pensar que Mickey Rourke se llevaría el Oscar a Mejor actor por The Wrestler en la 81ª edición de los Premios de la Academia. Todo parecía jugar a su favor: el cariño de los votantes por los regresos triunfales, el enorme reconocimiento al trabajo de Darren Aronofsky, y el hecho de que el actor había ganado prácticamente todos los premios previos.
Sin embargo, la supuesta apuesta segura se vino abajo cuando la Academia reconoció a Sean Penn con su segunda estatuilla. Un resultado que rompió todas las quinielas y, sobre todo, el corazón del derrotado actor, quien vio esfumarse la oportunidad de escribir su nombre con letras de oro en la historia de Hollywood.
Judy Garland se queda con las ganas ante Grace Kelly

Por extraño que parezca, Judy Garland nunca ganó un Oscar. Y lo más sorprendente es que todo parecía alinearse para que lo consiguiera con su primera nominación durante la 27ª entrega de los Premios de la Academia, donde compitió como Mejor actriz por Nace una estrella.
Se trataba del papel de su vida y de un clásico instantáneo. Por eso, a casi 70 años de distancia, pocos logran comprender cómo fue que Grace Kelly le arrebató la estatuilla por La que volvió por su amor. Una buena película y una sólida interpretación, sí, pero difícilmente superior a la que partía como la gran favorita de la noche.
Jack Nicholson y Al Pacino se quedan con las ganas

- También lee: Oscar: ¡Sumamente conmovedores! Los mejores discursos en la historia
La carrera por el Oscar a Mejor actor en la 47ª edición parecía limitada a dos gigantes: Jack Nicholson por Chinatown y Al Pacino por El padrino II. La terna se completaba con Albert Finney y Dustin Hoffman, quienes parecían simples obstáculos en el camino de los favoritos. Y al fondo, casi como un invitado inesperado, Art Carney por Harry y Tonto.
Contra todos los pronósticos, él terminó alzando la victoria y superó a dos interpretaciones que hoy se consideran entre las mejores de todos los tiempos. Y todo ello con una película que no es precisamente la más icónica de su época. En su momento causó asombro; con los años, muchos volvieron a señalar al ya mencionado factor Marisa Tomei como explicación.
La inconforme Lauren Bacall

Lauren Bacall forma parte de esas leyendas de Hollywood que la Academia nunca premió con un Oscar competitivo. Aún más doloroso resulta saber que solo la nominó una vez, durante la 69ª entrega de los Premios de la Academia, por El amor tiene dos caras.
Por ello, resultó especialmente amargo ver cómo su gran oportunidad se desvanecía ante el talento y el encanto de Juliette Binoche, impulsados además por la arrolladora campaña publicitaria de El paciente inglés, una estrategia que cambiaría para siempre la dinámica del Oscar.
La veterana actriz resintió tanto la derrota que incluso la plasmó en su autobiografía, donde aseguró que no la superaron por talento, sino por marketing. ¡Ouch! Sea como sea, la decisión de los académicos sorprendió a muchos, pues se pensaba que aquel Oscar sería un merecido homenaje para Bacall.
Descarga la app de Cinépolis y consulta la cartelera, horarios, estrenos, preventas y promociones que tenemos para ti.


