Lo nuevo de Colleen Hoover se integra, a mucha honra, al canon de películas para ver cuando se necesita un abrazo
La primera etapa de 2026 trae consigo una historia de pasión y resiliencia como ninguna otra. En No te olvidaré, vemos cómo una vida marcada por la tragedia puede recuperarse si hay bondad a su alrededor. Sucede ya muy pocas veces con las películas de este tipo, pero aquí todo está tratado con un optimismo irresistible que, a ratos, nos hace querer que lo que estamos experimentando no termine.
Lo mejor es que este drama tiene muchas capas que, al levantarse, se disfrutan demasiado.
Tabla de contenidos
Todo en su lugar: nada sobra, nada falta
Este romance de Colleen Hoover no decepciona, y hay una razón para ello: su relato apela a una sensación nostálgica. Por lo menos para mí, al escribir esto, es sencillo rastrear hacia dónde me llevó esta vez su pluma (además de la novela, también coescribió el guion de la adaptación): al ver las imágenes en pantalla, me trasladé una época en la que estaban de moda cintas que hacen uso de lo que me gusta llamar “amor estilizado”.
Seguimos a Kenna (Maika Monroe), quien regresa a su pueblo natal en Wyoming tras pasar 7 años en prisión acusada de permitir que su novio perdiera la vida en un accidente automovilístico. Poco a poco, la protagonista se reintegra a la sociedad y, al mismo tiempo, busca conocer a su pequeña hija Diem, a quien le arrebataron antes de que comenzara a cumplir su condena. Ahora, la niña vive con sus abuelos, pero también ansía conocer a la persona que la trajo al mundo.
En medio de todo esto, Kenna conoce a Ledger (Tyriq Withers), mejor amigo de su difunto exnovio. El destino hace lo suyo y, aunque ellos no lo esperan, caen rendidos uno ante otro. ¿Cuánto tiempo durará encendida la flama?
También te podría interesar: ¿Recupera su felicidad? Este es el final explicado de No te olvidaré
La tendencia de la que hablo algunas líneas arriba se volvió popular a mediados y finales de la década dosmilera, y se caracteriza porque presenta elementos que sutilmente nos dejan claro que, aunque lo que estamos viendo tiene al centro una pasión afectiva honesta, no se oculta que lo que se quiere lograr es hacernos sentir como si estuviéramos dentro de una fábula. A grandes rasgos, “chica” conoce a “chico” en un pueblito paradisiaco, su cariño es puesto a prueba y, claro, no pueden faltar las escenas bajo la lluvia. No te olvidaré tiene todo esto, enmarcado además en una trama cumplidora para quienes buscan emoción.
Desde los primeros minutos, la directora Vanessa Caswill hace maravillas trabajando con lo que tiene sobre la mesa. En cada oportunidad que el conjunto tiene para convertirse en un melodrama desenfrenado y exagerado, la naturalidad y la mesura se sobreponen, para entregar algo cálido y tierno que, si bien toma sus atajos para hacer avanzar la relación de los estelares, en ningún momento se percibe artificial.
Pequeños riesgos que llevan a grandes victorias
Aquí van varias razones por las que creo que esta reinterpretación de la fórmula funciona:
- Gracias al guion, Kenna siempre tiene agencia. ¡Toma decisiones que suenan lógicas en una situación así, y Monroe le proyecta al personaje mucha fortaleza y soltura! Cuando aparece a cuadro, capta la atención de la sala entera.
- Ledger no es el “interés amoroso” usual. Su preocupación por la estelar es genuina, y me parece muy interesante que la cinta verdaderamente se esfuerza para darle motivaciones que no lo hagan caer en lugares comunes. Por supuesto que si su mejor amigo dejó atrás a personas tan importantes, él hará lo posible por hacerlas sentir cómodas. Es un sujeto agradable y poco pretensioso que fluye con la vida. Bien ahí.
- El soundtrack es aterrizado y mundano. En los momentos más importantes y sensibles, suenan temas con mucha potencia y energía, como un cover en vivo de “Stand By Me” interpretado por Stephen Wilson, o la suave y rítmica “September Fields” de Frazey Ford, que infusiona las imágenes con una atmósfera muy cool, que transita entra el Americana y el Country.
- Amistad divertida. Además de la relación entre los personajes principales, hay escenas que se enfocan en el lazo que se forma entre Kenna y Lady Diana, una avispada y franca niña con síndrome de Down, interpretada por la actriz debutante Monika Myers, quien se roba la película con sus diálogos repletos de sarcasmo.
Aunque quizás lo más atractivo de No te olvidaré es su atrevimiento para ir más allá de lo que comúnmente se explora en el subgénero: la cotidianidad tiene altas y bajas, dificultades. Pero si a nuestro alrededor están las personas indicadas, la luminosidad no faltará.
…
Descarga la app de Cinépolis y consulta la cartelera, horarios, estrenos, preventas y promociones que tenemos para ti.


