Christopher Nolan demostró una vez más que el público cae rendido ante sus ambiciosas propuestas
Christopher Nolan nunca ha sido ajeno a la controversia, pero pocas películas podrían presumir la cantidad de polémicas que La odisea ha provocado en redes sociales.
Tabla de contenidos
Vívela en IMAX… si puedes
En su semana de estreno, el debate giró alrededor de IMAX, formato que ha ocupado un lugar central en la campaña de marketing de la cinta, promocionada como la primera producción comercial filmada enteramente con cámaras IMAX.
El problema es que IMAX 70 mm, considerada la forma más “pura” de experimentar la película, solo está disponible en alrededor de 40 cines en todo el mundo. La oferta limitada del formato desató acusaciones de “elitismo” contra Nolan por filmar su obra en un formato al que tan pocas personas tienen acceso.
Es una conversación necesaria, aunque también ha alcanzado extremos que me parecen cuestionables. Si se acusa a Nolan de elitismo por filmar en un formato difícil de encontrar, ¿no podría decirse lo mismo de los directores que todavía trabajan con cinta de 35 mm, considerando la reducida cantidad de salas capaces de proyectarla correctamente?
Más importante aún, ¿por qué la conversación se enfoca en limitar las herramientas y la visión de cineastas como Nolan, en lugar de incentivar la construcción de más espacios capaces de exhibir sus películas como fueron concebidas?
Por supuesto, la solución no es tan sencilla. No se han fabricado nuevos proyectores IMAX de 70 mm en décadas, y abrir más salas de este tipo requeriría inversiones millonarias.
- Te puede interesar: La odisea: ¿Qué récords de taquilla rompió la épica de Christopher Nolan?
Un giro importante en la conversación
También hay otro ángulo que suele quedar fuera del debate: desde el inicio, Nolan diseñó La odisea para que pudiera proyectarse en formatos tradicionales sin perder información narrativa importante. La versión en IMAX ofrece una experiencia más grande e inmersiva, pero no convierte al resto de las funciones en versiones incompletas de la película.
Sin importar de qué lado se esté, considero que esta es una buena conversación para el cine. Después de años en los que una parte importante del público se alejó de las salas en favor del streaming, es alentador que una discusión sobre formatos de proyección haya llegado al centro de la cultura popular.
Hace no mucho, hablar de relaciones de aspecto, cámaras IMAX o copias en 70 mm parecía reservado para los círculos más cinéfilos. Hoy son temas que dominan redes sociales y forman parte de la decisión de compra del público casual.
Eso también es indicativo de cómo directores como Nolan y Denis Villeneuve, quien estrenará en diciembre una nueva película filmada parcialmente en este formato, han ayudado a que la experiencia en cines vuelva a sentirse como un “evento”.
Y los resultados se reflejan en las cifras: apenas durante sus primeros días en cartelera, La odisea dominó la taquilla global y se convirtió en el estreno más grande de la carrera del director, además del mejor recibido desde Batman: El Caballero de la Noche.
¿La Wokedisea?
Sin embargo, el camino hacia este éxito no estuvo libre de obstáculos. Mucho antes del debate sobre IMAX, Nolan ya había provocado la furia de ciertos sectores de la extrema derecha, que acusaron a La odisea de ser “woke” por su casting.
Incluso figuras prominentes como Elon Musk se sumaron a la conversación (y muchas veces, con falsedades sobre la cinta). Otras producciones recientes, como Blanca Nieves y La sirenita, terminaron definidas durante meses por campañas similares y eventualmente fracasaron. La película de Nolan, en cambio, parece haber salido prácticamente ilesa.
- Te puede interesar: ¿Su mejor película? Tom Holland revela cómo fue trabajar en La odisea
¿Es una señal de que el clima político comienza a cambiar? ¿O simplemente la película fue lo suficientemente buena como para detener la ola de rechazo? Creo que la explicación tiene menos que ver con un cambio ideológico y más con el poder que Nolan ejerce sobre el público casual. Su nombre ha adquirido una credibilidad que muy pocos cineastas, e incluso muy pocas estrellas, conservan en la actualidad.
El fenómeno Christopher Nolan
Una encuesta publicada por Variety reveló que el 51% del público de La odisea decidió ver la película principalmente por Christopher Nolan, por encima de cualquier integrante de su elenco. Desde hace tiempo sostengo que Nolan es la única persona en Hollywood capaz de vender boletos únicamente con su nombre, incluso más que cualquier otro director o actor.
En una industria cada vez más dependiente de propiedades intelectuales reconocibles, Nolan se ha convertido en su propia franquicia: posiblemente la más consistente y confiable de Hollywood. La odisea representa, hasta ahora, la mayor demostración de ese poder.
Ahí se encuentra el ángulo más interesante de todas estas controversias. Tanto las acusaciones de elitismo como las de ser “woke” intentaron convertir a La odisea en un símbolo dentro de discusiones políticas y culturales mucho más amplias.
Sin embargo, ninguna consiguió desplazar a la película misma del centro de la conversación. Nolan puede polarizar a ambos extremos del espectro político, pero su conexión con el público parece prácticamente indestructible.
La odisea podría terminar como el mayor éxito de taquilla de su carrera y, eventualmente, convertirse en otra gran contendiente durante la temporada de premios, como ocurrió con Oppenheimer hace apenas tres años. La pregunta ahora es cuál será la siguiente historia que uno de los mejores directores de este siglo decidirá contar en la pantalla grande. Cualquiera que sea, podemos tener una certeza: también generará un sinfín de debates.
Descarga la app de Cinépolis y consulta la cartelera, horarios, estrenos, preventas y promociones que tenemos para ti.


