Diez años después, Isla Fisher vuelve a los grandes trucos y al encanto de Henley Reeves. La magia está más viva que nunca
Diez años después de haber dejado huella como Henley Reeves en Los ilusionistas, Isla Fisher regresa a la saga en Now You See Me, Now You Don’t. Su entusiasmo es palpable: “Estoy tan emocionada. Fue un proyecto divertido hace una década, y ha sido igual de divertido ahora. No sólo filmarlo, también reencontrarme con los viejos horsemen”, nos confesó en entrevista.
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— Cinépolis (@Cinepolis) November 13, 2025
La actriz australiana reconoce que regresar a ese mundo de ilusión y engaños fue como ponerse un traje que aún le queda a la perfección. “Tenemos energía fresca con tres nuevos pequeños horsemen, pero el espíritu sigue ahí: trabajo en equipo, infiltraciones, grandes trucos a escala global. Lo mejor es que todos los stunts son posibles. Están diseñados por magos reales, sin CGI. Eso lo hace mucho más especial”.
Su personaje no ha perdido la esencia. Henley, ahora madre, vuelve con la misma valentía que la distinguía. “Es escapista, sigue lanzándose al peligro y haciéndolo ver fácil. Nadie más tiene esas habilidades. Para mí fue un placer redescubrirla”. Fisher lo resume con una frase luminosa: “La magia y la actuación son lo mismo: invitar al público a creer en algo que sabe que no es real”.
La filmación, dirigida por Ruben Felicia, transcurrió con una sorprendente calma. “Fue un proceso muy fluido. Ruben es brillante, organizado y abierto a la improvisación. Todo estaba tan bien armado que nunca hubo choques ni tensiones. Sólo diversión y creatividad. Además, rodamos en locaciones exóticas como Abu Dhabi y Praga. Fue un viaje mágico dentro y fuera de la pantalla”.
Eso no significa que todo haya sido sencillo. Fisher admite que algunos trucos le exigieron paciencia y disciplina. “Tuve que hacer un juego de manos con una carta que desaparece y se convierte en un diamante. Me tomó un mes dominarlo. Pensé que sería fácil porque tengo buenos reflejos, pero me di cuenta de lo poco coordinada que podía ser con las manos. Fue un verdadero reto”.
Su sentido del humor también se coló en la charla. Entre anécdotas, confesó que ahora su magia cotidiana ocurre en casa: esconder vegetales en las albóndigas de sus hijos o recurrir a lo que llama “el mejor truco a mi edad: un buen push-up bra”. Esa mezcla de ligereza y franqueza es parte de su encanto como intérprete.
La actriz recordó además el icónico escape bajo el agua de la primera película. Aunque los rumores hablaban de peligro real, ella aclara: “Nunca estuve en riesgo. Había un mecanismo de liberación rápida y los tanques podían vaciarse en seis segundos. Practiqué técnicas de respiración y terminé disfrutando del reto. Nuestros productores, como Bobby Cohen, siempre nos cuidan. No somos Tom Cruise”.
Con cariño especial para México y Latinoamérica, Fisher deja un mensaje: “La magia funciona porque nos recuerda que aún podemos sorprendernos en un mundo donde todo parece explicable. Este es, sin duda, nuestro filme más fuerte hasta ahora. Espero que los deslumbre”.
Isla Fisher vuelve a Henley como si nunca se hubiera ido, equilibrando humor, riesgo, talento y carisma. En tiempos en los que el cine de evasión necesita volver a maravillar, su regreso es también un recordatorio de por qué seguimos creyendo en la magia.
- Esta nota es una adaptación de un artículo publicado en el #7 de Paloma & Nacho, la revista.
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